miércoles, 21 de diciembre de 2016

DECIR NAVIDAD, ES DECIR FAMILIA

Qué bueno es ver llegar la Navidad !!!. Todo es luz, música y fiesta. El mundo cristiano celebra la Navidad, cada país a su modo; se reviven las tradiciones de familia: el pesebre, los villancicos, las tarjetas de navidad, la cena de navidad, los regalos entre la familia y con los amigos.

Y por qué cada año celebramos la Navidad?. Un gran acontecimiento nos motiva a celebrar la navidad: el nacimiento de Dios en Belén; un nacimiento que se realiza en forma muy humana, pero, a la vez, muy misteriosa también. Es que el mismo Dios ha querido hacerse hombre, apareciendo en el seno de una familia humilde y sencilla, como la de tantos de nosotros.

El arte en sus diversas formas y modalidades ha encontrado placer en representar escenas de la infancia de Jesús de Nazareth: el anuncio del ángel a María, el nacimiento, la adoración de los pastores y de los magos de oriente, etc. Éstos son motivos tan humanos que a todos nos atraen porque, en alguna forma, vemos en tales escenas reflejada nuestra propia vida. No solo los pintores, también los poetas y cantantes han inmortalizado con poemas y canciones este acontecimiento, como “Noche de paz”, internacionalmente conocida, o como la del célebre mariólogo S. Alfonso M. De Liguorio en italiano –“Tu scendi dalle stelle”- (desciendes de la altura).

Pero no todo puede ser solo floklore. Es necesario meditar un poco, al menos, en el sentido del misterio navideño que conmemoramos. Qué significa el hecho de que el mismo Dios haya querido encarnarse, hacerse hombre como nosotros en el vientre de una Virgen de nuestro pueblo y en medio de una familia?. Y no quiso aparecer en medio de nosotros ya adulto, lo que le habría ahorrado los sufrimientos de la infancia….. Quiso nacer niño, sometiéndose así a todas las limitaciones humanas: debilidad, pobreza, dependencia de los demás, etc.

Dios quiso experimentar todo el proceso de desarrollo y crecimiento de todo ser humano: concepción, nacimiento, crecimiento, escuela y taller… “El niño crecía y progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres”, escribió S. Lucas en su Evangelio (2,52). Todos, esposos y padres de familia, los hijos, podemos ver en el Niño de Belén un ejemplo, un modelo de vida para cada edad, como también en la familia de Nazareth.

San Juan Pablo II escribió a propósito de la familia: “no hay en el mundo otra imagen más perfecta, más completa de lo que es Dios: Unidad y comunión. No hay otra realidad humana que corresponda mejor a este misterio divino”. Sin duda que el Papa se refería, a través de Dios-Familia a la familia de Nazareth, a cada una de nuestras familias, si en ellas se vive el amor, la unidad, el diálogo, la solidaridad, la comprensión, el apoyo mutuo.

Algo similar al pensamiento de San Juan Pablo II escribió también el Celam en un documento preparatorio para el Sínodo de Obispos sobre la familia (1980): “esta trinidad humana (padre, madre e hijo) fue creada desde el principio como una especie de ‘sacramento natural’ de Dios Familia”. Ciertamente, esta trinidad humana nos remite a la primera familia en el mundo (Adán, Eva, Set), a la Familia de Nazareth, también a mi propia familia.

Como Jesús de Nazaret, cada uno de nosotros hemos nacido en el seno de una familia, como fruto del amor de un padre y de una madre; como Jesús-Niño todos nosotros hemos ido creciendo en estatura y en sabiduría; como Jesús, quizás, hemos experimentado la pobreza, el deber emigrar a un país extraño, la persecución, el trabajo, la traición de un amigo, etc. Por todo esto, Dios quiso hacerse hombre, hacerse niño, para ser modelo y ejemplo en las más diversas circunstancias de la vida.

También como Jesús, llamamos a Dios Padre, porque el Verbo, haciéndose carne en María se hizo hijo, se hizo nuestro hermano; Él es nuestro compañero de camino hacia la Casa del Padre común. Porque hubo una Primera Navidad podemos considerarnos de verdad hijos de Dios, hermanos todos nosotros con Jesús, nuestro Hermano Mayor.

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jueves, 15 de diciembre de 2016

LA CONCIENCIA DE SER UNA SOLA CARNE

Se trata de un tema de gran interés para las parejas de esposos: es un tema muy antiguo y también muy nuevo. Es antiguo porque ya aparece en la primera página de la S. Escritura: la consigna propuesta por el Creador a la primera pareja de la historia: “los dos se harán una sola carne” (Gén. 2,24). Es también muy nuevo porque solo en la primera mitad del siglo XX algunos filósofos del lenguaje (M. Nédoncelle, M, Buber, P. Laín Entralgo) comenzaron a plantear este tema: los pronombres personales YO – TÚ conducen al NOSOTROS: Yo te amo, Tú me amas, NOSOTROS nos amamos. La pareja conyugal construye el NOSOTROS DEL AMOR.

El mismo Concilio Vaticano II  intuyó también esta realidad: “… los cónyuges se esforzarán de común acuerdo y común esfuerzo por formarse un juicio recto…” (GS. n. 50). “los propios cónyuges hechos a imagen de Dios (…) vivan unidos con el mismo cariño, modo idéntico de pensar y mutua santidad (GS. n. 52). Posteriormente, San Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica postsinodal Familiaris consortio afirmó: “conviene tener presente que en la intimidad conyugal están implicadas las voluntades de dos personas, llamadas sin embargo a una armonía de mentalidad y de comportamiento. Esto exige no poca paciencia, simpatía y tiempo” (. 34).

Las mismas parejas de novios entrevén que este proyecto de vida de ‘ser una sola carne’ urge iniciar el proceso de crecimiento cuando se dicen uno a otro: “hoy te amo más que ayer, pero 
menos que mañana”. La misma S. Escritura emplea tres verbos en futuro para presentar este proyecto de vida: “el varón dejará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y se harán los dos una sola carne”. Es un proyecto a realizar durante la existencia de la pareja humana.

Cuando este proyecto no se pone en marcha dentro de la pareja viene entonces el dominio del macho y la sumisión de la mujer, hablan de lo mío y de lo tuyo (no de lo nuestro), y la pareja termina por derrumbarse. De ahí la importancia de inculcar, promover, formar y cultivar en la pareja este proyecto de SER UNA SOLA CARNE: esto exige, como decía el Concilio Vaticano II “común acuerdo  y común esfuerzo”; como decía San Juan Pablo II, “no poca paciencia, simpatía y tiempo”.

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viernes, 9 de diciembre de 2016

CELEBRACIÓN GUADALUPANA, CELEBRACIÓN FAMILIAR

Durante estos días de Adviento, la Iglesia universal se llena de gozo a través de dos celebraciones marianas previas al nacimiento de Jesús: La Fiesta a la Inmaculada Concepción (diciembre 8) y a Nuestra Señora de Guadalupe (diciembre 12).

Esta fiesta guadalupana, que nuestros hermanos mexicanos han propagado desde la Basílica y Santuario de Guadalupe ubicado en el cerro del Tepeyac  hasta los confines del mundo, lleva consigo una serie de tradiciones que como católicos y especialmente como hispanos, nos debemos de sentir orgullosos, ya que gracias a la figura de la “Virgen Morenita” recordamos nuestras raíces (de dónde venimos, nuestros antepasados indígenas, los platos típicos) entendemos que la gracia de Dios es para todos (no solamente para el rico o religioso, sino también para el pobre o aquel con poca formación doctrinal), comprendemos que para Dios no hay cosas imposibles (florecieron rosas de castilla en invierno) pero sobre todo, vivimos esta fiesta en familia (abuelos, padres, hijos y familiares se congregan bajo un mismo fin).

Nos queremos detener es esta última tradición porque nos parece importante resaltar que la familia hispana -concretamente en los Estados Unidos-  sin importar su origen cultural sigue participando de esta CELEBRACIÓN EN FAMILIA, superando en algunos Estados las inclemencias del frio o  la Nieve; sigue participando de esta CELEBRACIÓN EN FAMILIA, a pesar del cansancio que depara el trabajo duro de todo un día; sigue participando de esta CELEBRACION EN FAMILIA, padres que viven esta fecha con mucha piedad al conocer un poco más el significado y la importancia que tiene para su cultura esta fiesta, junto a sus hijos que siendo americanos (la mayoría de ellos) aprenden y fortalecen esta tradición para el futuro. Siguen participando de eta CELEBRACION EN FAMILIA, porque es  un motivo más para compartir a través de un delicioso plato lo que tenemos, y hacer comunidad por medio de la piedad y la tradición popular, impulso y luz en la Nueva Evangelización.

Familia, los invitamos a continuar haciendo de esta Fiesta Guadalupana, una de las grandes celebraiones parroquiales, ya que a través de ella podemos buscar el mejor pretexto para entender que en el extranjero no existen diferencias de banderas, puesto que como hispanos, formamos una sola comunidad.

 Así, “Desde entonces para el hispano, ser guadalupano es algo esencial”


Que Nuestra Madre del cielo, siga intercediendo por cada una de las familias, haciendo de los imposible, posible para la Gloria de Dios.

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miércoles, 23 de noviembre de 2016

EL SENTIDO ACCIÓN DE GRACIAS

El día de Acción de Gracias, es una de las fechas nacionales más importante en los Estados Unidos; fue celebrada por primera vez en 1621 por los pobladores de la Colonia de Plymouth, Massachusetts.

Cuenta la historia que estos peregrinos (primeros inmigrantes) en el año de 1620 escaparon  de la pobreza en Inglaterra y se embarcaron en el "Mayflower" buscando libertad en el Nuevo Mundo. Una tormenta los sacó de su ruta y en noviembre de ese mismo año, llegan al norte de Plymouth. El primer invierno fue de grandes penurias para los colonizadores, sin embargo, aquellos que sobrevivieron, continuaron luchando y en la primavera sembraron su primera cosecha de maíz gracias a Squanto, un indio guerrero, que se hizo amigo de ellos, les  enseñó a los colonizadores cómo sembrar y cultivar el maíz, y los ayudó a establecer buenas relaciones con las tribus indias vecinas. En 1621 en un gesto de amistad, los Peregrinos invitaron a los indios vecinos para que juntos celebraran una fiesta, en la que compartieron pavos y gansos, maíz, langostas, almejas, calabazas y frutas secas.

Este gesto realizado entre la comunidad indígena y los primeros inmigrantes, nos hace reflexionar que esta fecha no es solamente para que en familia nos reunamos y alrededor de una cena y demos gracias a Dios por todos los dones recibidos. Es un día para que junto a lo mencionado, reflexionemos a manera de examen de conciencia, las actitudes que he tenido con el prójimo, es decir, con la persona próxima a mi familia, que tal vez no es de aquí sino de allá; que tal vez no habla el idioma de aquí sino el de allá; que tal vez no tiene "papeles" de aquí sino los de allá; que tal vez se le dificulta adaptarse al estilo de vida de aquí porque todavía actúa como si estuviera allá. Que tal vez…    
Manifestémosle a Dios nuestro agradecimiento no solamente por todo lo que hemos recibido, sino por las acciones que él nos permitió hacer por el otro. Imitemos el gesto realizado  hace 397 años atrás por el indio guerreo Squanto, quien sin importar la condición de los colonizadores, les brindó su ayuda para que salieran adelante y vencieran el hambre y las incomodidades que como Inmigrantes se vive al llegar a tierra extranjera.


¡Feliz día de “Acción de Gracias”! 

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jueves, 17 de noviembre de 2016

SEIS ERRORES MODERNOS DE LOS PADRES DE FAMILIA

Es muy comprensible que los padres de familia de nuestro tiempo cometan errores; esto se debe a la compeljidad de la época moderna ha tomado por sopresa a muchos padres de familia; se debe también, en buena medida, a la crisis intergeneracional que aleja un tanto a los padres de los hijos; se deben atribuir igualmente estos errores modernos de los padres a la permisividad que éstos toleran a los hijos: prueba de esto es que los padres dan todo a cambio de nada; es decir, aceptan hacer enormes sacrificios sin exigir de los hijos una justa correspondencia.

El primero de estos errores modernos consiste en conceder a los hijos el celular que éstos exigen según marca y modelo; algunos padres suelen decir que ‘toca concederles lo que pidan porque de lo contrario los ‘matonean’. Desde toda óptica, comprar un smartphone a un niño es un ex-abrupto; lo puede matar por robárselo, o lo puede botar a la caneca de basura por descuido o accidente, perdiendo así una buena cantidad de dólares. Los padres de familia deberán distinguir las diversas etapas de desarrollo de un niño; no pueden considerar en la misma forma al niño de 5 ó 6 años que al adolescente de 12 o al joven de 18 años. El principio de la ‘gradualidad’ tiene mucha importancia en la pedagogía familiar.

El segundo error consiste en ‘la soledad móvil’. Los padres de familia, no contentos con ceder a las exigencias de los hijos, ni se enteran qué hacen sus hijos con el celular; les han establecido un horario para el uso permitido?. Les han instalado un sofware de monitoreo de actividades?. Están informados los padres acerca de lo que buscan los hijos en internet?. Cuáles apps descarga?. Matoneo, acoso, sexting, son algunos de los riesgos.

El tercer error está en los contenidos de los programas que elijen… Muchos padres no saben cuáles series de películas ven sus hijos en televisión o en internet; y la radio?. No se imaginan la mega-basura que pulula en ciertas emisoras juveniles. Hay padres de familia que son muy ingenuos y crédulos. Hoy se está haciendo frecuente la literatura sobre el ‘cyber-sex’. Incluso ya algunos padres lamentan tener un hijo adicto al ‘cyber-sex’.

El cuarto error es el ‘internet a solas’. Un niño sin compañía en internet es como si estuviera parado en pleno centro de una de nuestras grandes ciudades. Qué criterio de selección de programas tiene un niño antes de los 10 años?. Inclusos entre los jóvenes y también entre adultos hoy es frecuente la adición a la pornografía por internet. Hay jóvenes que cuentan que esperan que sus padres se duerman para ellos levantarse a ver programas pornográficos.

El quinto error está en los ‘video-juegos’. Los.juegos de ‘video’ están clasificados como las películas, según la edad, y muchos padres no lo saben y compran el video-juego que le pide el hijo, lleno de violencia, sexo y groserías. Los controles parentales son una herramienta de supervisión de sus hijos, en el ciber-espacio. Los padres son los primeros responsables de la seguridad de sus hijos en internet.

El sexto error: ‘las redes sociales’. Los padres de familia deben saber que redes como Faceboook, Instagram y Twitter permiten crear perfiles de niños a partir de los 13 años exclusivamente; antes de esta edad los niños que creen cuentas tendrían que estar mintiendo al propio sistema. Podrá suceder que sea el propio padre quien le crea el perfil, pero modificando la edad, cosa que de entrada ya es un mal ejemplo para el niño.


Mejor enseñar que prohibir. La tarea de los papás, aunque es difícil, es establecer normas y límites; laidea es anticiaparse a que su hijo le diga: ‘papá, quiero tener Facebook’. Antes de que sus amigo se lo propongan, el niño tendrá claro que no puede acceder a la red. Se les debe explicar a los niños que amar es sinónimo de formar.

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viernes, 11 de noviembre de 2016

EL MEJOR AMIGO DE MI PAPÁ ES SU CELULAR!!!

Así un diario colombiano titulaba hace unos meses una de sus páginas. Comienza el articulo diciendo: “la escena ya no es ajena para nadie que, sin importar el escenario, parecen no poder evitar estar más pendientes de sus celulares que de sus propios hijos. Esta parece ser una evidencia de que las nuevas tecnologías amenazan también con fracturar las relaciones familiares”. El diario en mención aporta algunos datos tomados de la revista Pediactrics: “tras hacer un seguimiento a 55 grupos familiares, los autores encontraron que casi en el75 % de los casos, los adultos utilizaban dispositivos móviles durante la comida con sus niños. El grado de interacción con los dispositivos iba desde no sacar el teléfono o ponerlo sobre la mesa (menos del 10 % de los casos) hasta usarlo casi en forma constante, lo que ocurrió en 40 casos en total”. 

No se trata de satanizar la tecnología, sino de llegar a un punto donde ésta se adecue a la familia y no la familia a ella. La psiquiatra Liliana Betancourt considera que el mal manejo de la tecnología en las familias afecta el desarrollo emocional de los pequeños, impactando en su proceso de socialización hasta causar, en el futuro, alteraciones del estado de ánimo. En la medida en que los padres centren su atención en la tecnología, pierden la oportunidad de establecer contacto visual y de detectar expresiones faciales que comunican un mensaje de la vida de sus hijos. Esto puede generar en ellos sentimientos de inseguridad, de rabia y la creencia de que no son importantes en la vida de sus papás. Esto de ´perder la oportunidad de establecer contacto…’ es algo muy importante: Norman J. Bull y otros autores señalan la edad de los niños entre 4 y 10 años como una etapa especial en la relación de padres e hijos; es la etapa llamada de la ’heteronomía’, en que los padres son los ‘ídolos’, los mejores personajes en la vida de los niños; pasada esta etapa los padres pierden protagonismo en la vida de sus hijos, porque en la etapa siguiente –la socionomía- son los amigos y compañeros de escuela quienes asumen el protagonismo. La tendencia entre niños y adolescentes a permanecer demasiado tiempo frente a las pantallas de televisión, celulares, tabletas y computadores, incluidos los auriculares, ya tiene un nombre: los ‘screenagers’. En este caso son los adultos (maestros, papás, cuidadores) quienes se quejan del aislamiento de los menores de edad. Hemos llegado al extremo, afirma la psiquiatra Olga Albornoz, en que los papás abren perfiles en Facebook para poder comunicarse con sus hijos y enterarse de lo que están haciendo. Se trata de una situación que no tiene reversa y que tampoco cambiará en el inmediato futuro. Por eso, la especialista aconseja a los padres no rezagarse frente a las nuevas tecnologías e irse adaptando para imponer normas en el ámbito familiar. ¿Qué hacer?. 

Aunque no hay tiempos descritos para el uso de la tecnología en familia, es importante que en cada hogar existan lineamientos sobre la utilización de la misma. Aislar a los hijos o permitir que la tecnología ocupe las funciones de un papá, puede impactar más adelante en los niños solos, que tiendan a ser ansiosos y depresivos, debido a que las primeras personas que tenían que ocuparse de ellos no lo hicieron. El uso del móvil es ya uno de los principales conflictos que llevan a las familias a buscar un ‘mediador’, alguien que logre poner en diálogo a padres e hijos, porque los padres no tienen manera de controlar el uso que hace del móvil el hijo, porque al retirárselo pierde el control sobre el adolescente. Los padres de familia se hallan ante una paradoja: por un lado, sienten la necesidad de cortar un uso inadecuado del teléfono móvil y, por otro, quieren que su hijo lo tenga para poder tenerlo localizado. La demanda de ‘mediación’ se ha incrementado, entre otras razones porque padres y madres de familia se sienten cada vez más inseguros e indefensos en un entorno que les parece cada vez más difícil. 

El Concilio Vaticano II fue enfático en subrayar la misión de los padres de familia; las expresiones con que se dirige a ellos son significativas: “los padres deben ser para sus hijos los primeros educadores mediante la palabra y el ejemplo” (LG. n. 11), “la familia la primera escuela de humanismo” (GS. n. 52), “la primera escuela de virtudes sociales” (GE. n. 3), “la familia ayuda a armonizar los derechos personales con las demás exigencias de la vida social” (GS. n. 52). Un peligro acecha a los padres de familia en este momento: la permisividad; los padres de una modesta cultura se sienten débiles cuando deben afrontar a los hijos con una cultura superior, universitaria o profesional; a veces tienen miedo a hablar por no aparecer como anticuados… No es una situación fácil. De todas maneras, los padres son la autoridad en casa, y los hijos deben respetarla y acatarla.

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jueves, 3 de noviembre de 2016

¿ES POSIBLE EL BULLYING O MATONEO ENTRE LOS ESPOSOS?

Desde hace varias décadas se viene hablando del bullying o matoneo en las escuelas y colegios, entre niños y adolescentes. En algunos lugares este fenómeno ha revestido una tal gravedad que los gobiernos han debido tomar cartas en el asunto. Un índice de la seriedad del problema lo revela la literatura existente sobre el ‘matoneo’. Wilson Chavarro G. lo define así: “el matoneo o bulluying (en inglés) es un acoso o violencia que tiene su origen en las heridas no asimiladas ni tratadas a tiempo, trayendo consecuencias psicológicas lamentables tanto en quien lo practica (pues se va degenerando a partir de esas actuaciones violentas y antisociales) como en la propia víctima (pues se confunde, baja su autoestima y puede terminar aislándose o en actuaciones lamentables por la depresión que puede llegar a sufrir”. Pero lo que sorprende es que hoy se comience a hablar del ‘matoneo entre parejas de esposos. A este propósito, debemos preguntarnos: ¿qué fue primero: el huevo o la gallina?’. ¿Qué fue primero: el matoneo entre niños y adolescentes, o el matoneo entre esposos’?. Dónde habrán aprendido los niños a matonear?.


No es necesario indagar mucho para responder al anterior interrogante. Sin lugar a duda, el matoneo entre esposos precedió y con muchos siglos de anterioridad al matoneo infantil con otro nombre: ‘machismo’. Casi diríamos que el ‘machismo’ es tan viejo como el hombre: ya en el Génesis encontramos al primer hombre ‘matoneando’ a su compañera: “la mujer que me diste me dio del árbol y yo comí” (3,11). M. Oraison, pensando en el relato bíblico le hace decir a Adán culpando a Yahve: “por qué me has dado esta compañera causante de catástrofes, que me ha hecho perder la cabeza?” El machismo no es de hoy, es de ayer y de anteayer… Hoy se viste con un nombre nuevo: el ’bullying de pareja’. El ‘bullyin de pareja se viste de piel de oveja con frases como estas: ‘te voy a dejar si no lo haces..’, ‘tú ya no me quieres’, ‘haz esto o te va mal’, ‘yo te ayudo si te portas bien’; e incluso se llega a fingir que alguien nos gusta para luego humillarlo, es también una forma de matoneo. En las relaciones de pareja este matoneo busca dominar y manipular; es complejo y doloroso por los vínculos emocionales que hay entre el agresor y la víctima, los cuales se usan a menudo para maltratar al otro. El matoneo entre parejas va desde gritos, golpes, encierros, pasando por abusos y manipulaciones, incluye celos, posesividad y obsesión, mentiras, insultos, amenazas y hasta maltrato sexual, aislamientos, prohibición de amistades; ataca psicológica, emocional, física y verbalmente; deja secuelas visibles e invisibles como el atropello a la evolución de la sexualidad y la definición de la identidad. 

La violencia conyugal e intrafamiliar es un fenómeno reciente en cuanto a su divulgación pública, porque la violencia conyugal es un problema viejo; no se conocía a causa de que la mujer no denunciaba por temor al marido o por no querer desacreditar su hogar. Por este motivo se habla de la violencia conyugal como de un ’iceberg’ cuya punta sobresaliente hace pensar en la mole sumergida del problema. La organización UNICEF, de la ONU, ha mostrado su preocupación por este problema. El matoneo entre esposos es la escuela del matoneo infantil; es allí donde los niños aprenden a golpear, a insultar, a ofender, a hacer daño al otro. Los niños aprenden lo que viven: “Si un niño vive criticado, aprende a condenar; Si un niño vive con hostilidad, aprende a pelear; Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable; Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser tolerante; Si un niño vive con estímulo, aprende a confiar; Si un niño vive apreciado, aprende a apreciar; Si un niño vive con equidad, aprende a ser justo; Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe; Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse; Si un niño vive con aceptación y amor, aprende a hallar amor en el mundo”.

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jueves, 27 de octubre de 2016

LA MISIÓN DE SER PADRES

Hoy parece que los padres de familia, como el péndulo de un reloj, han pasado de un extremo al otro: del autoritarismo al permisivismo. Algunos padres han representado este paso con esta afirmación: “somos los últimos hijos que tuvimos miedo a nuestros padres y ahora somos los primeros padres que tenemos miedo a nuestros hijos”.

“En el mundo actual, poco se discute de temas interesantes con respecto a la educación como el de la autoridad”, escribe C. Izquierdo; es éste, precisamente, uno de los problemas que afecta profundamente a los padres de familia: el de la autoridad con sus hijos…; no saben cómo proceder; a veces se sienten confusos y desorientados.

Si se trata de concretar y definir el principal problema de los padres de familia hoy, dos palabras son suficientes para describirlo: confusión e incomunicación. Confusión, porque el fenómeno del cambio, radical y acelerado, tomó por sorpresa a los padres de familia; no están preparados para afrontar los problemas del momento; se encuentran con niños y jóvenes muy liberados. Incomunicación, porque muchos padres de familia tienen a flor de labios la expresión ‘No tengo tiempo’ cuando el hijo pide ser escuchado; el pluri-empleo del padre, el trabajo de la madre fuera del hogar, les quita el tiempo y la disponibilidad a favor de los hijos. “Existen tantos adolescentes, escribe Izquierdo, que nunca escuchan de sus padres una palabra de alivio, de cariño, de atención”. “Me temo, continúa el autor, que nuestro mundo está lleno de padres, pero de padres de niños huérfanos. Algunos están ahí, en el hogar, pero es como si no estuvieran; atienden prioritariamente el periódico, la televisión, los negocios, el teléfono-celular, los amigos, pero dejan aparcados a sus hijos, ante la tele, en su habitación, rodeados de cosas; piensan que con llenarlos de satisfacciones materiales ya han cumplido su misión educadora”.

Qué consecuencias se derivan de este comportamiento?. Lo dice el mismo Izquierdo: “observo a numerosos adolescentes huérfanos de modelos parentales y educativos; suelen moverse en medio de personas mayores que tienen excesiva prisa, que quieren ganar más dinero, que sufren con la incómoda presencia de los hijos. Me encuentro con adolescentes huérfanos de comunicación interpersonal; se arrinconan en una discoteca, se pierden en el anonimato de la masa, huyen de toda profundización, ya que creen que el mundo no tiene sentido”. A este punto de la reflexión, podemos preguntarnos: el suicidio juvenil e infantil, que el mundo conoce con extrañeza, no tendrá una causa primaria en esta incomunicación, en esta orfandad??. Sobre el problema del suicidio juvenil e infantil no conocemos estudios al respecto, pero el ambiente dentro de la familia sin duda que tiene un influjo particular para bien o para mal, ciertamente.

Una autoridad familiar bien ejercida, según C. Izquierdo, tiene unas características especiales: la subsistencia de la misma familia, la convivencia y comunicación, el aprendizaje de la obediencia, el equilibrio personal, la responsabilidad para la vida. Los padres han de tomar decisiones diarias que les ayuden a los hijos a respetar los límites, que les ayuden a madurar como personas. La permisividad y el ‘dejar hacer’ son enemigos de la autoridad que ayuda a crecer.


No hay autoridad sin respeto fundamentado en la integridad, la sinceridad y la empatía con el prójimo, nunca en el miedo y en la imposición. Un estudio de la Universidad de Navarra (España) comprobó que el prestigio de los padres ante los hijos no depende ni del dinero que ganan, ni del carro que tienen, ni de la práctica de un deporte, ni tan siquiera del cargo que ocupan, sino que depende de tres factores: del ser persona humilde, generosa, serena, del modo de trabajar y del modo de tratar a los demás.

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jueves, 20 de octubre de 2016

CINCO FRASES QUE DESTRUYEN UN MATRIMONIO

Hay muchos factores que pueden dañar  un matrimonio: el estrés financiero, la infidelidad, las adiciones… Recuperarse de todo esto implica una considerable cantidad de tiempo y de esfuerzo de ambas partes. Pero hay una cosa que puede cambiar la calidad de un matrimonio casi al instante: qué palabras usas al hablar con tu cónyuge?. Si deseas evitar discusiones, haz un esfuerzo consciente de omitir ciertas frases… Hay frases de las que nos arrepentiremos siempre de haberlas dicho. Entre otras, éstas:
-       ‘Siempre’.  ‘Nunca’.
            Es una acusación muy seria para el amor de tu vida un “nunca me escuchas” o “Siempre llegas tarde del trabajo”  porque, en primer lugar,  no es cierto. Además, la mayoría de las veces este comentario nace del enojo del momento. Una mejor manera de expresar tus sentimientos es tomar un gran suspiro y decir “a veces siento que no me escuchas y / o me entiendes?.Podemos hablar por algunos minutos?. Lo que quiero decir es  realmente importante para mí. Tal vez podamos planear  maneras en las que podemos tener un poco más de tiempo de calidad  en familia”.

-       ‘Engordaste?. T e veo más cachetona y la ropa ya no te queda igual que antes’.
Esto es básicamente decir que tu pareja se ve mal e implica insatisfacción con su cuerpo. Nunca digas algo negativo sobre el cuerpo de tu pareja. Algo que ayuda a los esposos es mantenerse como eternos enamorados; ver a la esposa como una eterna novia.

-       ‘Si de verdad me quieres, harías…’.
            Es una frase frecuente entre enamorados… Normalmente, la emplea él para sugerir una relación sexual. En el caso de una pareja se está insinuando que tu cónyuge es egoísta. En realidad, es lo opuesto; la persona que está haciendo esta solicitud está siendo egoísta al no considerar los sentimientos de su pareja. Has pensado que lo que estás pidiendo es algo que incomoda a tu pareja?. Qué tal si lo que estás pidiendo no entra dentro de su presupuesto?. Cuando se trata de las decisiones importantes    que afectarán a ambas partes, es mejor si sé deciden en común acuerdo y no exigir en nombre del amor.

-       ‘Ojalá te fueras y no estuvieras aquí’.
            Muchos han pecado con esta frase. Tuvieron un fin de semana (o noche, o vacaciones juntos) que no salió como se esperaba, y sientes que distanciarse entre ustedes es la solución. En ciertos casos tomar un respiro y un poco de tiempo para calmar los ánimos y despejar la mente es una buena medida, incluso saludable. Pero decirle a tu pareja que te gustaría que se fuera a otro lugar, o que no quieres estar cerca  de él, le hace daño y lo devalúa como tu pareja y padre de tus hijos. Por qué no decir más bien ‘lamento que hemos tenido un par de días juntos difíciles. Tal vez podamos empezar de nuevo mañana’

-       ‘El esposo de mi amiga siempre… y tú no…’.
            Hacer comparaciones es odioso; causa resentimientos  de insuficiencia. Recuerda siempre la frase ‘escoge a tu pareja y ama tu elección’. Esto no significa que tengas que soportar todos sus malos hábitos, pero recuerda que la manera en la que te diriges a tu pareja le hace sentir seguro emocionalmente y que tan valorado es en la relación.  No es conveniente hacer comparaciones porque cada persona es diferente de la otra: una tendrá unas cualidades, la otra, otras; cada uno tiene sus defectos como los puede tener también el otro.


            Éstas son solo unas de esas frases inoportunas, imprudentes, que pronunciamos en un momento de cólera, de disgusto; si por caso las empleamos alguna vez, será el momento de pedir  una excusa, perdón. F. Burton Howard  decía del matrimonio: ‘si quieres que algo dure para siempre, cuídalo como un tesoro’.  Ricardo Búlmez añade: cuida no lo que es seguro, tu familia por ejemplo; cuida lo que es inseguro, la pareja, ciertamente. Y lo explica así: has oído decir a alguien ‘allí va tu ex-padre, o tu ex-hijo?. No. Pero si has oído decir ‘ahí va tu ex-esposa, o tu ex-esposo’. Por tanto, lo más inseguro es tu pareja. Cuídala como a unan flor.

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jueves, 13 de octubre de 2016

EL PERDÓN EN PAREJA

Las parejas jóvenes no aprendieron a reconciliarse, porque el machismo predominante de los esposos y padres, sobre todo en otro tiempo, no dio margen a esta actitud del perdón; muchas veces se pensó que pedir perdón era humillarse ante el otro; en este caso fallaba incluso la educación, la cortesía de pedir una  excusa; fallaba la nobleza personal de reconocer la falta, el error cometido. Se pensaba que solo el inferior (la mujer, el hijo, el subalterno) era quien debía pedir perdón al superior; este no fallaba.

Muchos parejas de esposos no se percatan de que sus hijos son buenos observadores: aprenden más por lo que ven que por lo que oyen. Incluso, llegan a hacer sus reflexiones personales al respecto.  He mos tenido ocasión de oír a hijos (as) de 10, 12 años, al ver a sus padres discutir, ofenderse mutuamente, guardarse rencor, etc, que dicen: ”esto es el matrimonio?. Si así es, mejor no casarse. Yo no me casaré en el futuro”.  Unos tales padres de familia destruyen con estas actitudes la ilusión de futuro que puedan tener los hijos.

Por el contrario, unos padres de familia que saben dialogar, deliberar juntos, perdonarse, pedirse excusas,  están haciendo escuela del perdón en su propio hogar; los hijos que ven este testimonio dicen: “qué bonito es el matrimonio. Si yo me llego a casar, que mi hogar sea como el de mis padres”. Esto es crear ilusiones positivas para el futuro entre los hijos.

Los hijos tienen el derecho a que los padres se reconcilien: es una situación ambivalente, incómoda,  para los hijos encontrarse ante los padres en riña o altercado: por quién sacar la cara?  Él es mi papá, ella es mi mamá.  Los hijos no saben a quién dar la razón de la contrariedad.  Muchas  veces se oye decir: él o ella me ofendió.. Por tanto, que me pida perdón. En este caso, la persona que se reconozca más noble, más consciente, que dé el primer paso hacia la reconciliación.  Incluso, que los padres pidan perdón a sus hijos; es un buen testimonio.

Respecto del perdón existen ideas equivocadas; por ejemplo: perdonar no es olvidar la ofensa; si así fuera deberíamos sufrir de amnesia; el perdón no es una obligación que se me impone; el perdón no es el restablecimiento de la situación previa a la ofensa; el perdón no es renuncia a un derecho; el perdón no es expresión de una superioridad moral; en este caso el perdón se convertiría en una humillación para el ofensor.

Descartando estas falsas concepciones del perdón, nos preguntamos entonces qué es el perdón?  El perdón es amar intensamente; en el caso de la pareja, el perdón deberá ser generoso y pleno si es un amor auténtico, capaz incluso de dar la vida por la persona que ama; perdonar es defender la causa de la humanidad, porque el que perdona lo que hace es reconocer también su condición de pecador ante quien le ha ofendido; perdonar es un acto liberador que consiste en ser capaz de romper la cadena que liga  causas y efectos; el perdón rompe la irreversibilidad de los actos humanos; perdonar es ir más allá de la justicia, pues ésta no puede ser un freno al perdón.

En la vida de pareja,  tal vez lo más difícil es la condición de no exigir  reciprocidad, pues muchas veces es preciso renunciar al derecho que tenemos de ser compensados por algo que nos ha hecho el otro; igualmente, no siempre nos es solicitado el perdón, ni contamos con la humildad y el reconocimiento de quien nos ofendió. Es más sencillo cuando podemos ver  el arrepentimiento del otro y los deseos de enmendar su proceder, pero muchas veces las personas nos ofenden o nos hacen daño sin darse cuenta.

El arrepentimiento, la verdadera humildad del otro ante su error es un elemento muy importante para facilitar el proceso de la reconciliación; exige desarrollar una visión comprensiva del otro y hacernos cargo de nuestras emociones y del efecto que éstas han generado en los demás. También el sentido del perdón es tener la oportunidad de enmendar el error, generar actos de reparación del daño y, a través de ellos, obtener  tranquilidad y aprendizajes importantes para la vida.


Sobre todo, es importante tener en cuenta que el perdón posee dimensiones trascendentales; reconstruye la relación herida y maltratada y su efecto va más allá de la pareja: afecta positivamente a los hijos, familiares y amigos. La actitud evangélica de Jesús de Nazaret  es emblemática para todos: ‘perdonar hasta 70 veces siete, lo que significa  ‘perdonar  siempre’.

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