El pasado mes de agosto del presente año, celebramos nuestro LX aniversario de bodas en compañía de nuestros hijos, nietos, familiares y amistades. Nos sentimos como novios nuevamente, recordando los planes que teníamos para nuestro matrimonio en el año 1977.
Mostrando entradas con la etiqueta Comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comunicación. Mostrar todas las entradas
miércoles, 20 de septiembre de 2017
miércoles, 21 de diciembre de 2016
DECIR NAVIDAD, ES DECIR FAMILIA
Qué bueno es
ver llegar la Navidad !!!. Todo es luz, música y fiesta. El mundo cristiano
celebra la Navidad, cada país a su modo; se reviven las tradiciones de familia:
el pesebre, los villancicos, las tarjetas de navidad, la cena de navidad, los
regalos entre la familia y con los amigos.
Y por qué
cada año celebramos la Navidad?. Un gran acontecimiento nos motiva a celebrar
la navidad: el nacimiento de Dios en Belén; un nacimiento que se realiza en
forma muy humana, pero, a la vez, muy misteriosa también. Es que el mismo Dios
ha querido hacerse hombre, apareciendo en el seno de una familia humilde y
sencilla, como la de tantos de nosotros.
El arte en
sus diversas formas y modalidades ha encontrado placer en representar escenas
de la infancia de Jesús de Nazareth: el anuncio del ángel a María, el
nacimiento, la adoración de los pastores y de los magos de oriente, etc. Éstos
son motivos tan humanos que a todos nos atraen porque, en alguna forma, vemos
en tales escenas reflejada nuestra propia vida. No solo los pintores, también
los poetas y cantantes han inmortalizado con poemas y canciones este
acontecimiento, como “Noche de paz”, internacionalmente conocida, o como la del
célebre mariólogo S. Alfonso M. De Liguorio en italiano –“Tu scendi dalle
stelle”- (desciendes de la altura).
Pero no todo
puede ser solo floklore. Es necesario meditar un poco, al menos, en el sentido
del misterio navideño que conmemoramos. Qué significa el hecho de que el mismo
Dios haya querido encarnarse, hacerse hombre como nosotros en el vientre de una
Virgen de nuestro pueblo y en medio de una familia?. Y no quiso aparecer en
medio de nosotros ya adulto, lo que le habría ahorrado los sufrimientos de la
infancia….. Quiso nacer niño, sometiéndose así a todas las limitaciones
humanas: debilidad, pobreza, dependencia de los demás, etc.
Dios quiso
experimentar todo el proceso de desarrollo y crecimiento de todo ser humano:
concepción, nacimiento, crecimiento, escuela y taller… “El niño crecía y
progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres”,
escribió S. Lucas en su Evangelio (2,52). Todos, esposos y padres de familia,
los hijos, podemos ver en el Niño de Belén un ejemplo, un modelo de vida para
cada edad, como también en la familia de Nazareth.
San Juan Pablo
II escribió a propósito de la familia: “no hay en el mundo otra imagen más
perfecta, más completa de lo que es Dios: Unidad y comunión. No hay otra
realidad humana que corresponda mejor a este misterio divino”. Sin duda que el
Papa se refería, a través de Dios-Familia a la familia de Nazareth, a cada una
de nuestras familias, si en ellas se vive el amor, la unidad, el diálogo, la
solidaridad, la comprensión, el apoyo mutuo.
Algo similar
al pensamiento de San Juan Pablo II escribió también el Celam en un documento
preparatorio para el Sínodo de Obispos sobre la familia (1980): “esta trinidad
humana (padre, madre e hijo) fue creada desde el principio como una especie de
‘sacramento natural’ de Dios Familia”. Ciertamente, esta trinidad humana nos
remite a la primera familia en el mundo (Adán, Eva, Set), a la Familia de
Nazareth, también a mi propia familia.
Como Jesús
de Nazaret, cada uno de nosotros hemos nacido en el seno de una familia, como
fruto del amor de un padre y de una madre; como Jesús-Niño todos nosotros hemos
ido creciendo en estatura y en sabiduría; como Jesús, quizás, hemos
experimentado la pobreza, el deber emigrar a un país extraño, la persecución,
el trabajo, la traición de un amigo, etc. Por todo esto, Dios quiso hacerse
hombre, hacerse niño, para ser modelo y ejemplo en las más diversas circunstancias
de la vida.
También como
Jesús, llamamos a Dios Padre, porque el Verbo, haciéndose carne en María se
hizo hijo, se hizo nuestro hermano; Él es nuestro compañero de camino hacia la
Casa del Padre común. Porque hubo una Primera Navidad podemos considerarnos de
verdad hijos de Dios, hermanos todos nosotros con Jesús, nuestro Hermano Mayor.
Para ms informacion, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
año nuevo,
bendiciones,
Biblia,
ceremonia,
Comunicación,
Consejos,
Cuaresma,
Dios,
Familia,
Herencia Hispana,
Hijos,
Noticias,
Preparación matrimonial,
Retos
miércoles, 23 de noviembre de 2016
EL SENTIDO ACCIÓN DE GRACIAS
El día de Acción de Gracias, es una de las fechas nacionales
más importante en los Estados Unidos; fue celebrada por primera vez en 1621 por
los pobladores de la Colonia de Plymouth, Massachusetts.
Cuenta la historia que
estos peregrinos (primeros inmigrantes) en el año de 1620 escaparon de la pobreza en Inglaterra y se embarcaron
en el "Mayflower" buscando libertad en el Nuevo Mundo. Una tormenta
los sacó de su ruta y en noviembre de ese mismo año, llegan al norte de
Plymouth. El primer invierno fue de grandes penurias para los colonizadores, sin
embargo, aquellos que sobrevivieron, continuaron luchando y en la primavera
sembraron su primera cosecha de maíz gracias a Squanto, un indio guerrero, que
se hizo amigo de ellos, les enseñó a los
colonizadores cómo sembrar y cultivar el maíz, y los ayudó a establecer buenas
relaciones con las tribus indias vecinas. En 1621 en un gesto de amistad, los
Peregrinos invitaron a los indios vecinos para que juntos celebraran una
fiesta, en la que compartieron pavos y gansos, maíz, langostas, almejas, calabazas
y frutas secas.
Este gesto realizado entre la comunidad indígena y los
primeros inmigrantes, nos hace reflexionar que esta fecha no es solamente para
que en familia nos reunamos y alrededor de una cena y demos gracias a Dios por
todos los dones recibidos. Es un día para que junto a lo mencionado,
reflexionemos a manera de examen de conciencia, las actitudes que he tenido con
el prójimo, es decir, con la persona próxima a mi familia, que tal vez no es de
aquí sino de allá; que tal vez no habla el idioma de aquí sino el de allá; que
tal vez no tiene "papeles" de aquí sino los de allá; que tal vez se le
dificulta adaptarse al estilo de vida de aquí porque todavía actúa como si
estuviera allá. Que tal vez…
Manifestémosle a Dios nuestro agradecimiento no
solamente por todo lo que hemos recibido, sino por las acciones que él nos
permitió hacer por el otro. Imitemos el gesto realizado hace 397 años atrás por el indio guerreo
Squanto, quien sin importar la condición de los colonizadores, les brindó su
ayuda para que salieran adelante y vencieran el hambre y las incomodidades que
como Inmigrantes se vive al llegar a tierra extranjera.
¡Feliz día de “Acción de Gracias”!
Para más información, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
ceremonia,
Comunicación,
Consejos,
Dios,
Familia,
felicidad,
Hogar,
Matrimonio,
Paternidad,
Retos,
Valores
jueves, 17 de noviembre de 2016
SEIS ERRORES MODERNOS DE LOS PADRES DE FAMILIA
Es
muy comprensible que los padres de familia de nuestro tiempo cometan errores;
esto se debe a la compeljidad de la época moderna ha tomado por sopresa a
muchos padres de familia; se debe también, en buena medida, a la crisis
intergeneracional que aleja un tanto a los padres de los hijos; se deben
atribuir igualmente estos errores modernos de los padres a la permisividad que
éstos toleran a los hijos: prueba de esto es que los padres dan todo a
cambio de nada; es decir, aceptan hacer enormes sacrificios sin exigir de
los hijos una justa correspondencia.
El
primero de estos errores modernos consiste en conceder a los hijos el
celular que éstos exigen según marca y modelo; algunos padres suelen decir que
‘toca concederles lo que pidan porque de lo contrario los ‘matonean’. Desde
toda óptica, comprar un smartphone a un niño es un ex-abrupto;
lo puede matar por robárselo, o lo puede botar a la caneca de basura por
descuido o accidente, perdiendo así una buena cantidad de dólares. Los padres
de familia deberán distinguir las diversas etapas de desarrollo de un niño; no
pueden considerar en la misma forma al niño de 5 ó 6 años que al adolescente de
12 o al joven de 18 años. El principio de la ‘gradualidad’ tiene mucha
importancia en la pedagogía familiar.
El
segundo error consiste en ‘la soledad móvil’. Los padres de familia,
no contentos con ceder a las exigencias de los hijos, ni se enteran qué hacen
sus hijos con el celular; les han establecido un horario para el uso
permitido?. Les han instalado un sofware de monitoreo de actividades?.
Están informados los padres acerca de lo que buscan los hijos en internet?. Cuáles apps descarga?. Matoneo, acoso, sexting, son algunos de los
riesgos.
El
tercer error está en los contenidos de los programas que elijen… Muchos padres
no saben cuáles series de películas ven sus hijos en televisión o en internet;
y la radio?. No se imaginan la mega-basura que pulula en ciertas emisoras
juveniles. Hay padres de familia que son muy ingenuos y crédulos. Hoy se está
haciendo frecuente la literatura sobre el ‘cyber-sex’. Incluso ya algunos
padres lamentan tener un hijo adicto al ‘cyber-sex’.
El
cuarto error es el ‘internet a solas’. Un niño sin compañía en
internet es como si estuviera parado en pleno centro de una de nuestras grandes
ciudades. Qué criterio de selección de programas tiene un niño antes de los 10
años?. Inclusos entre los jóvenes y también entre adultos hoy es frecuente la
adición a la pornografía por internet. Hay jóvenes que cuentan que esperan que
sus padres se duerman para ellos levantarse a ver programas pornográficos.
El
quinto error está en los ‘video-juegos’. Los.juegos de ‘video’ están
clasificados como las películas, según la edad, y muchos padres no lo saben y
compran el video-juego que le pide el hijo, lleno de violencia, sexo y
groserías. Los controles parentales son una herramienta de supervisión de sus
hijos, en el ciber-espacio. Los padres son los primeros responsables de la
seguridad de sus hijos en internet.
El sexto error: ‘las redes sociales’. Los padres de familia
deben saber que redes como Faceboook, Instagram y Twitter permiten crear perfiles
de niños a partir de los 13 años exclusivamente; antes de esta edad los niños
que creen cuentas tendrían que estar mintiendo al propio sistema. Podrá suceder
que sea el propio padre quien le crea el perfil, pero modificando la edad, cosa
que de entrada ya es un mal ejemplo para el niño.
Mejor
enseñar que prohibir. La tarea de los papás, aunque es difícil, es establecer
normas y límites; laidea es anticiaparse a que su hijo le diga: ‘papá, quiero
tener Facebook’. Antes de que sus amigo se lo propongan, el niño tendrá claro
que no puede acceder a la red. Se les debe explicar a los niños que amar es
sinónimo de formar.
Para más información visite:
viernes, 11 de noviembre de 2016
EL MEJOR AMIGO DE MI PAPÁ ES SU CELULAR!!!
Así un
diario colombiano titulaba hace unos meses una de sus páginas. Comienza el
articulo diciendo: “la escena ya no es ajena para nadie que, sin importar el
escenario, parecen no poder evitar estar más pendientes de sus celulares que de
sus propios hijos. Esta parece ser una evidencia de que las nuevas tecnologías
amenazan también con fracturar las relaciones familiares”. El diario en mención
aporta algunos datos tomados de la revista Pediactrics: “tras hacer un
seguimiento a 55 grupos familiares, los autores encontraron que casi en el75 %
de los casos, los adultos utilizaban dispositivos móviles durante la comida con
sus niños. El grado de interacción con los dispositivos iba desde no sacar el
teléfono o ponerlo sobre la mesa (menos del 10 % de los casos) hasta usarlo
casi en forma constante, lo que ocurrió en 40 casos en total”.
No se trata de
satanizar la tecnología, sino de llegar a un punto donde ésta se adecue a la
familia y no la familia a ella. La psiquiatra Liliana Betancourt considera que
el mal manejo de la tecnología en las familias afecta el desarrollo emocional
de los pequeños, impactando en su proceso de socialización hasta causar, en el
futuro, alteraciones del estado de ánimo. En la medida en que los padres
centren su atención en la tecnología, pierden la oportunidad de establecer
contacto visual y de detectar expresiones faciales que comunican un mensaje de
la vida de sus hijos. Esto puede generar en ellos sentimientos de inseguridad,
de rabia y la creencia de que no son importantes en la vida de sus papás. Esto
de ´perder la oportunidad de establecer contacto…’ es algo muy importante:
Norman J. Bull y otros autores señalan la edad de los niños entre 4 y 10 años
como una etapa especial en la relación de padres e hijos; es la etapa llamada de
la ’heteronomía’, en que los padres son los ‘ídolos’, los mejores personajes en
la vida de los niños; pasada esta etapa los padres pierden protagonismo en la
vida de sus hijos, porque en la etapa siguiente –la socionomía- son los amigos
y compañeros de escuela quienes asumen el protagonismo. La tendencia entre
niños y adolescentes a permanecer demasiado tiempo frente a las pantallas de
televisión, celulares, tabletas y computadores, incluidos los auriculares, ya
tiene un nombre: los ‘screenagers’. En este caso son los adultos (maestros,
papás, cuidadores) quienes se quejan del aislamiento de los menores de edad.
Hemos llegado al extremo, afirma la psiquiatra Olga Albornoz, en que los papás
abren perfiles en Facebook para poder comunicarse con sus hijos y enterarse de
lo que están haciendo. Se trata de una situación que no tiene reversa y que
tampoco cambiará en el inmediato futuro. Por eso, la especialista aconseja a
los padres no rezagarse frente a las nuevas tecnologías e irse adaptando para
imponer normas en el ámbito familiar. ¿Qué hacer?.
Aunque no hay tiempos
descritos para el uso de la tecnología en familia, es importante que en cada
hogar existan lineamientos sobre la utilización de la misma. Aislar a los hijos
o permitir que la tecnología ocupe las funciones de un papá, puede impactar más
adelante en los niños solos, que tiendan a ser ansiosos y depresivos, debido a
que las primeras personas que tenían que ocuparse de ellos no lo hicieron. El
uso del móvil es ya uno de los principales conflictos que llevan a las familias
a buscar un ‘mediador’, alguien que logre poner en diálogo a padres e hijos,
porque los padres no tienen manera de controlar el uso que hace del móvil el
hijo, porque al retirárselo pierde el control sobre el adolescente. Los padres
de familia se hallan ante una paradoja: por un lado, sienten la necesidad de
cortar un uso inadecuado del teléfono móvil y, por otro, quieren que su hijo lo
tenga para poder tenerlo localizado. La demanda de ‘mediación’ se ha
incrementado, entre otras razones porque padres y madres de familia se sienten
cada vez más inseguros e indefensos en un entorno que les parece cada vez más
difícil.
El Concilio Vaticano II fue enfático en subrayar la misión de los
padres de familia; las expresiones con que se dirige a ellos son
significativas: “los padres deben ser para sus hijos los primeros educadores
mediante la palabra y el ejemplo” (LG. n. 11), “la familia la primera escuela
de humanismo” (GS. n. 52), “la primera escuela de virtudes sociales” (GE. n.
3), “la familia ayuda a armonizar los derechos personales con las demás
exigencias de la vida social” (GS. n. 52). Un peligro acecha a los padres de
familia en este momento: la permisividad; los padres de una modesta cultura se
sienten débiles cuando deben afrontar a los hijos con una cultura superior,
universitaria o profesional; a veces tienen miedo a hablar por no aparecer como
anticuados… No es una situación fácil. De todas maneras, los padres son la
autoridad en casa, y los hijos deben respetarla y acatarla.
Paramas informacion, visite: Iglesias Domesticas
jueves, 3 de noviembre de 2016
¿ES POSIBLE EL BULLYING O MATONEO ENTRE LOS ESPOSOS?
Desde
hace varias décadas se viene hablando del bullying o matoneo en las escuelas y colegios,
entre niños y adolescentes. En algunos lugares este fenómeno ha revestido una
tal gravedad que los gobiernos han debido tomar cartas en el asunto. Un índice
de la seriedad del problema lo revela la literatura existente sobre el
‘matoneo’. Wilson Chavarro G. lo define así: “el matoneo o bulluying (en
inglés) es un acoso o violencia que tiene su origen en las heridas no
asimiladas ni tratadas a tiempo, trayendo consecuencias psicológicas
lamentables tanto en quien lo practica (pues se va degenerando a partir de esas
actuaciones violentas y antisociales) como en la propia víctima (pues se
confunde, baja su autoestima y puede terminar aislándose o en actuaciones
lamentables por la depresión que puede llegar a sufrir”. Pero lo que sorprende
es que hoy se comience a hablar del ‘matoneo entre parejas de esposos. A este
propósito, debemos preguntarnos: ¿qué fue primero: el huevo o la gallina?’.
¿Qué fue primero: el matoneo entre niños y adolescentes, o el matoneo entre
esposos’?. Dónde habrán aprendido los niños a matonear?.
No es
necesario indagar mucho para responder al anterior interrogante. Sin lugar a
duda, el matoneo entre esposos precedió y con muchos siglos de anterioridad al
matoneo infantil con otro nombre: ‘machismo’. Casi diríamos que el ‘machismo’ es
tan viejo como el hombre: ya en el Génesis encontramos al primer hombre
‘matoneando’ a su compañera: “la mujer que me diste me dio del árbol y yo comí”
(3,11). M. Oraison, pensando en el relato bíblico le hace decir a Adán culpando
a Yahve: “por qué me has dado esta compañera causante de catástrofes, que me ha
hecho perder la cabeza?” El machismo no es de hoy, es de ayer y de anteayer…
Hoy se viste con un nombre nuevo: el ’bullying de pareja’. El ‘bullyin de
pareja se viste de piel de oveja con frases como estas: ‘te voy a dejar si no
lo haces..’, ‘tú ya no me quieres’, ‘haz esto o te va mal’, ‘yo te ayudo si te
portas bien’; e incluso se llega a fingir que alguien nos gusta para luego
humillarlo, es también una forma de matoneo. En las relaciones de pareja este
matoneo busca dominar y manipular; es complejo y doloroso por los vínculos
emocionales que hay entre el agresor y la víctima, los cuales se usan a menudo
para maltratar al otro. El matoneo entre parejas va desde gritos, golpes,
encierros, pasando por abusos y manipulaciones, incluye celos, posesividad y
obsesión, mentiras, insultos, amenazas y hasta maltrato sexual, aislamientos,
prohibición de amistades; ataca psicológica, emocional, física y verbalmente;
deja secuelas visibles e invisibles como el atropello a la evolución de la
sexualidad y la definición de la identidad.
La violencia conyugal e
intrafamiliar es un fenómeno reciente en cuanto a su divulgación pública, porque
la violencia conyugal es un problema viejo; no se conocía a causa de que la
mujer no denunciaba por temor al marido o por no querer desacreditar su hogar.
Por este motivo se habla de la violencia conyugal como de un ’iceberg’ cuya
punta sobresaliente hace pensar en la mole sumergida del problema. La
organización UNICEF, de la ONU, ha mostrado su preocupación por este problema.
El matoneo entre esposos es la escuela del matoneo infantil; es allí donde los
niños aprenden a golpear, a insultar, a ofender, a hacer daño al otro. Los
niños aprenden lo que viven: “Si un niño vive criticado, aprende a condenar; Si
un niño vive con hostilidad, aprende a pelear; Si un niño vive avergonzado,
aprende a sentirse culpable; Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser
tolerante; Si un niño vive con estímulo, aprende a confiar; Si un niño vive
apreciado, aprende a apreciar; Si un niño vive con equidad, aprende a ser
justo; Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe; Si un niño vive con
aprobación, aprende a quererse; Si un niño vive con aceptación y amor, aprende
a hallar amor en el mundo”.
Para mas información, visite: Iglesias Domesticas
jueves, 27 de octubre de 2016
LA MISIÓN DE SER PADRES
Hoy
parece que los padres de familia, como el péndulo de un reloj, han pasado de un
extremo al otro: del autoritarismo al permisivismo. Algunos
padres han representado este paso con esta afirmación: “somos los últimos hijos
que tuvimos miedo a nuestros padres y ahora somos los primeros padres que
tenemos miedo a nuestros hijos”.
“En
el mundo actual, poco se discute de temas interesantes con respecto a la
educación como el de la autoridad”, escribe C. Izquierdo; es éste,
precisamente, uno de los problemas que afecta profundamente a los padres de familia:
el de la autoridad con sus hijos…; no saben cómo proceder; a veces se sienten
confusos y desorientados.
Si
se trata de concretar y definir el principal problema de los padres de familia
hoy, dos palabras son suficientes para describirlo: confusión e incomunicación.
Confusión, porque el fenómeno del cambio, radical y acelerado, tomó por
sorpresa a los padres de familia; no están preparados para afrontar los
problemas del momento; se encuentran con niños y jóvenes muy liberados. Incomunicación,
porque muchos padres de familia tienen a flor de labios la expresión ‘No
tengo tiempo’ cuando el hijo pide ser escuchado; el pluri-empleo del
padre, el trabajo de la madre fuera del hogar, les quita el tiempo y la
disponibilidad a favor de los hijos. “Existen tantos adolescentes, escribe
Izquierdo, que nunca escuchan de sus padres una palabra de alivio, de cariño,
de atención”. “Me
temo, continúa el autor, que nuestro mundo está lleno de padres, pero de padres
de niños huérfanos. Algunos están ahí, en el hogar, pero es como si no
estuvieran; atienden prioritariamente el periódico, la televisión, los
negocios, el teléfono-celular, los amigos, pero dejan aparcados a sus hijos,
ante la tele, en su habitación, rodeados de cosas; piensan que con llenarlos de
satisfacciones materiales ya han cumplido su misión educadora”.
Qué
consecuencias se derivan de este comportamiento?. Lo dice el mismo Izquierdo:
“observo a numerosos adolescentes huérfanos de modelos parentales y educativos;
suelen moverse en medio de personas mayores que tienen excesiva prisa, que
quieren ganar más dinero, que sufren con la incómoda presencia de los hijos. Me
encuentro con adolescentes huérfanos de comunicación interpersonal; se
arrinconan en una discoteca, se pierden en el anonimato de la masa, huyen de
toda profundización, ya que creen que el mundo no tiene sentido”. A
este punto de la reflexión, podemos preguntarnos: el suicidio juvenil e
infantil, que el mundo conoce con extrañeza, no tendrá una causa primaria en
esta incomunicación, en esta orfandad??. Sobre el problema del suicidio juvenil
e infantil no conocemos estudios al respecto, pero el ambiente dentro de la
familia sin duda que tiene un influjo particular para bien o para mal,
ciertamente.
Una
autoridad familiar bien ejercida, según C. Izquierdo, tiene unas
características especiales: la subsistencia de la misma familia, la convivencia
y comunicación, el aprendizaje de la obediencia, el equilibrio personal, la
responsabilidad para la vida. Los padres han de tomar decisiones diarias que les
ayuden a los hijos a respetar los límites, que les ayuden a madurar como
personas. La permisividad y el ‘dejar hacer’ son enemigos de la autoridad que
ayuda a crecer.
No
hay autoridad sin respeto fundamentado en la integridad, la sinceridad y la
empatía con el prójimo, nunca en el miedo y en la imposición. Un estudio de la
Universidad de Navarra (España) comprobó que el prestigio de los padres ante
los hijos no depende ni del dinero que ganan, ni del carro que tienen, ni de la
práctica de un deporte, ni tan siquiera del cargo que ocupan, sino que depende
de tres factores: del ser persona humilde, generosa, serena, del modo de
trabajar y del modo de tratar a los demás.
Para más información, visite: Iglesias Domesticas
jueves, 20 de octubre de 2016
CINCO FRASES QUE DESTRUYEN UN MATRIMONIO
Hay
muchos factores que pueden dañar un matrimonio: el estrés financiero, la
infidelidad, las adiciones… Recuperarse de todo esto implica una considerable
cantidad de tiempo y de esfuerzo de ambas partes. Pero hay una cosa que puede
cambiar la calidad de un matrimonio casi al instante: qué palabras usas al
hablar con tu cónyuge?. Si deseas evitar discusiones, haz un esfuerzo
consciente de omitir ciertas frases… Hay frases de las que nos arrepentiremos
siempre de haberlas dicho. Entre otras, éstas:
-
‘Siempre’. ‘Nunca’.
Es una acusación muy seria para el amor de tu vida un “nunca me escuchas” o
“Siempre llegas tarde del trabajo” porque, en primer lugar, no es
cierto. Además, la mayoría de las veces este comentario nace del enojo del
momento. Una mejor manera de expresar tus sentimientos es tomar un gran suspiro
y decir “a veces siento que no me escuchas y / o me entiendes?.Podemos hablar
por algunos minutos?. Lo que quiero decir es realmente importante para
mí. Tal vez podamos planear maneras en las que podemos tener un poco más
de tiempo de calidad en familia”.
-
‘Engordaste?. T e veo más cachetona y la ropa ya no te queda igual que antes’.
Esto
es básicamente decir que tu pareja se ve mal e implica insatisfacción con su
cuerpo. Nunca digas algo negativo sobre el cuerpo de tu pareja. Algo que ayuda
a los esposos es mantenerse como eternos enamorados; ver a la esposa como una
eterna novia.
-
‘Si de verdad me quieres, harías…’.
Es una frase frecuente entre enamorados… Normalmente, la emplea él para sugerir
una relación sexual. En el caso de una pareja se está insinuando que tu cónyuge
es egoísta. En realidad, es lo opuesto; la persona que está haciendo esta
solicitud está siendo egoísta al no considerar los sentimientos de su pareja.
Has pensado que lo que estás pidiendo es algo que incomoda a tu pareja?. Qué
tal si lo que estás pidiendo no entra dentro de su presupuesto?. Cuando se
trata de las decisiones importantes que afectarán a ambas partes,
es mejor si sé deciden en común acuerdo y no exigir en nombre del amor.
-
‘Ojalá te fueras y no estuvieras aquí’.
Muchos han pecado con esta frase. Tuvieron un fin de semana (o noche, o
vacaciones juntos) que no salió como se esperaba, y sientes que distanciarse
entre ustedes es la solución. En ciertos casos tomar un respiro y un poco de
tiempo para calmar los ánimos y despejar la mente es una buena medida, incluso
saludable. Pero decirle a tu pareja que te gustaría que se fuera a otro lugar,
o que no quieres estar cerca de él, le hace daño y lo devalúa como tu
pareja y padre de tus hijos. Por qué no decir más bien ‘lamento que hemos
tenido un par de días juntos difíciles. Tal vez podamos empezar de nuevo
mañana’
-
‘El esposo de mi amiga siempre… y tú no…’.
Hacer comparaciones es odioso; causa resentimientos de insuficiencia.
Recuerda siempre la frase ‘escoge a tu pareja y ama tu elección’. Esto no
significa que tengas que soportar todos sus malos hábitos, pero recuerda que la
manera en la que te diriges a tu pareja le hace sentir seguro emocionalmente y
que tan valorado es en la relación. No es conveniente hacer comparaciones
porque cada persona es diferente de la otra: una tendrá unas cualidades, la
otra, otras; cada uno tiene sus defectos como los puede tener también el otro.
Éstas son solo unas de esas frases inoportunas, imprudentes, que pronunciamos
en un momento de cólera, de disgusto; si por caso las empleamos alguna vez,
será el momento de pedir una excusa, perdón. F. Burton Howard decía
del matrimonio: ‘si quieres que algo dure para siempre, cuídalo como un
tesoro’. Ricardo Búlmez añade: cuida no lo que es seguro, tu familia por
ejemplo; cuida lo que es inseguro, la pareja, ciertamente. Y lo explica así:
has oído decir a alguien ‘allí va tu ex-padre, o tu ex-hijo?. No. Pero si has
oído decir ‘ahí va tu ex-esposa, o tu ex-esposo’. Por tanto, lo más inseguro es
tu pareja. Cuídala como a unan flor.
Para mas informacion, visite:
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
ceremonia,
Comunicación,
Consejos,
Dios,
Familia,
Herencia Hispana,
Matrimonio,
Noviazgo,
Paternidad,
Retos,
Valores
jueves, 13 de octubre de 2016
EL PERDÓN EN PAREJA
Las
parejas jóvenes no aprendieron a reconciliarse, porque el machismo predominante
de los esposos y padres, sobre todo en otro tiempo, no dio margen a esta
actitud del perdón; muchas veces se pensó que pedir perdón era humillarse ante
el otro; en este caso fallaba incluso la educación, la cortesía de pedir una
excusa; fallaba la nobleza personal de reconocer la falta, el error
cometido. Se pensaba que solo el inferior (la mujer, el hijo, el subalterno)
era quien debía pedir perdón al superior; este no fallaba.
Muchos
parejas de esposos no se percatan de que sus hijos son buenos observadores:
aprenden más por lo que ven que por lo que oyen. Incluso, llegan a hacer sus
reflexiones personales al respecto. He mos tenido ocasión de oír a hijos (as)
de 10, 12 años, al ver a sus padres discutir, ofenderse mutuamente, guardarse
rencor, etc, que dicen: ”esto es el matrimonio?. Si así es, mejor no casarse.
Yo no me casaré en el futuro”. Unos tales padres de familia destruyen con
estas actitudes la ilusión de futuro que puedan tener los hijos.
Por
el contrario, unos padres de familia que saben dialogar, deliberar juntos,
perdonarse, pedirse excusas, están haciendo escuela del perdón en su
propio hogar; los hijos que ven este testimonio dicen: “qué bonito es el
matrimonio. Si yo me llego a casar, que mi hogar sea como el de mis padres”.
Esto es crear ilusiones positivas para el futuro entre los hijos.
Los
hijos tienen el derecho a que los padres se reconcilien: es una situación
ambivalente, incómoda, para los hijos encontrarse ante los padres en riña
o altercado: por quién sacar la cara? Él es mi papá, ella es mi
mamá. Los hijos no saben a quién dar la razón de la contrariedad.
Muchas veces se oye decir: él o ella me ofendió.. Por tanto, que me pida
perdón. En este caso, la persona que se reconozca más noble, más consciente,
que dé el primer paso hacia la reconciliación. Incluso, que los padres
pidan perdón a sus hijos; es un buen testimonio.
Respecto
del perdón existen ideas equivocadas; por ejemplo: perdonar no es olvidar la
ofensa; si así fuera deberíamos sufrir de amnesia; el perdón no es una
obligación que se me impone; el perdón no es el restablecimiento de la
situación previa a la ofensa; el perdón no es renuncia a un derecho; el perdón
no es expresión de una superioridad moral; en este caso el perdón se
convertiría en una humillación para el ofensor.
Descartando
estas falsas concepciones del perdón, nos preguntamos entonces qué es el
perdón? El perdón es amar intensamente; en el caso de la pareja, el
perdón deberá ser generoso y pleno si es un amor auténtico, capaz incluso de
dar la vida por la persona que ama; perdonar es defender la causa de la
humanidad, porque el que perdona lo que hace es reconocer también su condición
de pecador ante quien le ha ofendido; perdonar es un acto liberador que
consiste en ser capaz de romper la cadena que liga causas y efectos; el
perdón rompe la irreversibilidad de los actos humanos; perdonar es ir más allá
de la justicia, pues ésta no puede ser un freno al perdón.
En
la vida de pareja, tal vez lo más difícil es la condición de no
exigir reciprocidad, pues muchas veces es preciso renunciar al derecho
que tenemos de ser compensados por algo que nos ha hecho el otro; igualmente,
no siempre nos es solicitado el perdón, ni contamos con la humildad y el
reconocimiento de quien nos ofendió. Es más sencillo cuando podemos ver
el arrepentimiento del otro y los deseos de enmendar su proceder, pero muchas
veces las personas nos ofenden o nos hacen daño sin darse cuenta.
El
arrepentimiento, la verdadera humildad del otro ante su error es un elemento
muy importante para facilitar el proceso de la reconciliación; exige
desarrollar una visión comprensiva del otro y hacernos cargo de nuestras
emociones y del efecto que éstas han generado en los demás. También el sentido
del perdón es tener la oportunidad de enmendar el error, generar actos de
reparación del daño y, a través de ellos, obtener tranquilidad y
aprendizajes importantes para la vida.
Sobre todo, es importante tener en cuenta que
el perdón posee dimensiones trascendentales; reconstruye la relación herida y
maltratada y su efecto va más allá de la pareja: afecta positivamente a los
hijos, familiares y amigos. La actitud evangélica de Jesús de Nazaret es
emblemática para todos: ‘perdonar hasta 70 veces siete, lo que significa
‘perdonar siempre’.
Para mas informacion, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
Consejos,
felicidad,
Hijos,
Historias,
Hogar,
Juventud,
Matrimonio,
Noviazgo,
Paternidad,
Preparación matrimonial,
Retos,
Valores
jueves, 6 de octubre de 2016
SER PADRES DE FAMILIA, VOCACIÓN O CASUALIDAD?
Es
distinto ser hijo como fruto del amor recíproco de los padres a ser fruto de un
accidente, como a veces se expresan los mismos padres de familia, o ser fruto
de la casualidad, un hijo que llega sin ser invitado a la vida. Muchos de estos
hijos que llegan por accidente, por casualidad, son víctimas del aborto.
Según
el Papa Francisco, “ser padre o madre de familia es una vocación, es una
llamada bellísima porque nos hace crecer, de manera del todo especial, a imagen
y semejanza de Dios; ser papá y mamá significa de verdad realizarse plenamente
porque es volverse similares a Dios”.
Hay
en esto un detalle que muchas veces no percibimos: a Dios lo llamamos ‘Padre’
(con mayúscula), a nuestros progenitores los llamamos ‘padres’ (con minúscula):
padre, madre. Desde la creación Dios dio al varón y a la mujer la capacidad de
transmitir la vida a otros: “Creced y multiplicaos”. Dios-Padre quiso tener un
HIJO (con mayúscula) que es Cristo y muchos hijos (con minúscula) que somos todos
los seres humanos.
Todos
nosotros somos hijos, fruto del amor de Dios-Padre que, al crearnos, nos ha
hecho capaces de amar y necesitados de amar y ser amados. Esto lo ha confirmado
el Papa Juan Pablo II cuando enseñó en su primera carta encíclica Redemptor
hominis que “si el ser humano no ama, si no es amado, no le encuentra
sentido a su vida” (n. 10).
Quizás
en nuestro tiempo haya muchos niños y niñas que son fruto de la casualidad, de
un accidente…. Padres inmaduros física y psicológicamente, abuso sexual, frutos
de un pasión sexual irresponsable, violencia sexual, juegos eróticos de
adolescentes, etc. El caso de los criminales ‘natos’ (desde su nacimiento) es
uno de tantos casos de hijos por accidente; son hijos de un padre que tal vez
pidió a su compañera abortar, o que la abandonó al tener noticia del embarazo;
quizás la madre al darle el pecho lo hacía con desprecio, con rostro de
rechazo; no le sonría al niño(a), no lo acariciaba; no le hablaba con ternura.
Estos
gestos que dan a entender que aquel niño(a) no fue bienvenido al mundo, tendrán
graves consecuencias: sin duda que en un principio no entendió el por qué de
aquel rechazo; pero pronto el frío afectivo del padre o de la madre impactará a
la criatura; este impacto repercutirá posteriormente en la sociedad: será el
adolescente malcriado, vengativo, colérico, rebelde, dañino…, será el hombre o
mujer criminal. La ciencia criminalística lo ha demostrado con la experiencia
de la investigación.
Una
estadística señala este resultado: las niñas que no contaron con el apoyo de
sus padres cuando más lo necesitaron, son 92% más propensas a fallas en sus
matrimonios y llegan al divorcio; en el caso de los hombres, son 35 % más
propensos; los niños con poco apoyo de parte de sus padres tendrán un pobre desarrollo
académico y fallarán en la escuela, no por falta de capacidad, sino por falta
de desarrollo emocional, en el cual el padre juega un papel muy importante.
Al
contrario, cuando hay una paternidad comprometida en las relaciones de padre e
hijos, en cuanto a tener sentimientos y conductas responsables respecto del
hijo, sentirse emocionalmente comprometido, ser físicamente accesible, ofrecer
apoyo material para sustentar las necesidades del niño, ejercer influencia en
las decisiones relativas a la crianza del niño, entonces el efecto positivo
será constructivo.
Ser
padre o ser madre no consiste solo en la función biológica de procrear; ya S. Agustín,
Sto. Tomás de Aquino y el Magisterio de la iglesia han entendido el texto
bíblico -‘procread y llenad la tierra”-como una procreación responsable que
incluye la educación, hasta el punto que si no los pueden educar, más bien no
los tengan.
Que
los padres y madres de familia sean ‘imagen de Dios’ por el amor nos debe
llevar a tener presente los diversos rostros del amor: el amor de esposos, el
amor de padres a los hijos, el amor de los hijos a los padres, el amor entre
hermanos. De aquí que la familia sea la primera escuela del amor.
Se
concluye afirmando que ser padres, ser madres, es de verdad una auténtica
vocación: lo atestiguan los mismos hijos que al ver a sus padres que se aman,
que se comprenden, se perdonan y se ayudan, dicen: qué bonito es el
matrimonio!!; si mi vocación es el matrimonio, quiero que en mi pareja se
realice la imagen del matrimonio de mis padres. A la inversa, cuando la imagen
de los padres es negativa, renuncian a la vocación del matrimonio, arruinando
de este modo su futuro.
Para más información, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
Consejos,
Dios,
Familia,
Herencia Hispana,
Hogar,
Iglesia Católica,
Matrimonio,
Paternidad,
Retos
jueves, 22 de septiembre de 2016
LA MESA DE FAMILIA
La mesa
siempre ha tenido un puesto de preferencia dentro del ambiente de familia;
sobre ella el esposo y padre de familia
hace el balance de entradas y de gasto al final del mes; sobre ella la esposa y
madre arregla el vestuario de todos; sobre ella los niños hacen sus tareas de escuela; en torno a la mesa se
reúne la familia para las comidas; alrededor de la mesa se entretiene la
familia con los amigos que vienen de visita.
De verdad, la mesa constituye un centro especia en la vida de la familia.
También
para nuestra iglesia la mesa es como el centro de la comunidad cristiana: la mesa de la comunidad cristiana es el
altar; entorno al altar se hace la lectura de la Carta que
Dios ha enviado a los hombres, o sea la S. Escritura; sobre el altar desciende
el Espíritu de Cristo para convertirlos en su cuerpo y en su sangre; alrededor del altar gira la comunidad para
participar del banquete eucarístico.
Con
razón que ya S. Pablo, en algunas de sus cartas, da saludos a la comunidad que se reúne en la
iglesia (en la casa) de Aquila y Priscila. Así quería decir que la casa de los
primeros cristianos la consideraba ‘como una
iglesia. Será S. Juan Crisóstomo,
un Padre de la comunidad cristiana primitiva (siglo IV) quien afirme que la
casa de los cristianos es ciertamente ‘una pequeña iglesia’. Fue este mismo
Padre quien sugirió cuatro paralelos interesantes: la gran iglesia, Basílica o
templo y la casa material de la familia; la gran comunidad que se reúne en el templo y
la pequeña comunidad familiar; el altar
del templo y la mesa de familia; el culto eucarístico en el templo y el culto
que rinde la familia a Dios en la pequeña iglesia doméstica; los ministros del
templo y los padres de familia dentro de la pequeña iglesia que es la familia.
El Papa Francisco volvió a tomar esta hermosa
comparación; lo hacía a propósito de las consecuencias nocivas que los medios de
comunicación están causando al diálogo familiar: la televisión en la sala
comedor y el uso desmoderado de los celulares impiden la comunicación y el
diálogo entre los miembros de familia; parecería que padres e hijos están
más interesados en la comunicación con personas distantes que con las presentes; esto una muestra del
individualismo que está minando la unidad de la familia; es también falta de
interés y de respeto por la familia.
Son los
padres de familia quienes deben salvar y recuperar este espacio vital en torno a la mesa familiar; este espacio de
diálogo, comunicación y de intercambio entre los miembros de la familia no
puede perderse, so pena de acabar con la comunión familiar; es un momento de
encuentro y de intercambio de experiencias del día; es el momento de mirarse a
la cara, de sonreír, de hablar, incluso de reconciliarse y reforzar el espíritu
familiar.
La
unidad de la familia pide mucho altruismo;
el individualismo lo destruye; el altruismo humaniza, el egoísmo, el
individualismo, deshumaniza.
Para mas informacion, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
Consejos,
Dios,
Familia,
felicidad,
Herencia Hispana,
Hijos,
Hogar,
Iglesia Católica,
Matrimonio,
Paternidad,
Retos,
Valores
jueves, 15 de septiembre de 2016
ESCUCHEMOS A LOS NÑOS ADOPTADOS POR PAREJAS GAY
Recientemente apareció en INTERNET el reclamo de un joven de 17 años, Benoit
Talleu, por el hecho de que “todos
dicen proteger a los adoptados por parejas gay, pero que no son
escuchados”. Talleu fue el orador al
final de una marcha que organizó La Manif Pour Tous en París, Francia; habló en
nombre de la Asociación para los Niños Adoptados: “estoy en la lucha contra el
‘matrimonio para todos’, porque estoy harto de escuchar que muchos hablan de la
adopción, como si lo más importante no fuéramos los adoptados” https://conapfam.wordpress.com/2015/04/14/que-dicen-los-adoptados-sobre-la-adopcion-homosexual/
Continúa Talleu: “si preguntas a los adoptados qué quieren, ellos solo
tienen una respuesta: un ¡papá y una mamá! Papi y mami son palabras que un
huérfano conoce y cuando es adoptado, sueña con usar esas palabras. Lo niños en
adopción sueñan con sus futuros padres, los imaginan… Dentro de lo más profundo
de su ser, ellos esperan a papá y a mamá. Y son esos niños los que deben ser
escuchados”.
Hoy día
nos encontramos ante el fenómeno de un plebiscito casi universal en favor de la
opción de hijos por parte de parejas gay. Se habla mucho del ‘matrimonio
igualitario’: las parejas gay quieren ponerse
al mismo nivel de la pareja heterosexual. Qué intención de fondo anima esta lucha? Se alude en forma explícita al ‘matrimonio
igualitario’, pero se adivina otra intención en el fondo de la exigencia: dar
un palo a la iglesia católica que defiende el matrimonio heterosexual.
Si se
pregunta a un papá y a una mamá si en el caso de que sus hijos llegaran a
quedar huérfanos, estarían de acuerdo en
la adopción de ellos por una pareja
gay??. Seguro que no. Las alusiones que hace Enrique Dussel
–filósofo latinoamericano- a ‘lo mismo’ en oposición a ‘lo diverso’, a ‘lo
otro’, valen para el caso presente: dos
papás o dos mamás’ son ‘lo mismo’; lo
diverso es un papá y una mamá; ‘lo mismo’ es como sumar agua más agua; lo diverso’
es sumar agua más azúcar.
Decía
Talleu: “escuchamos a personas que dicen: vivir con una pareja gay es mejor que
ser huérfano. Escuchen lo que tengo que decir al respecto: esa afirmación
reboza de deshonestidad. Hay decenas de
miles de parejas -hombre y mujer- que esperan poder adoptar. Otros dicen: una pareja gay es mejor que
nada. Eso es estremecedor!! y homofóbico.
Lo mejor para un niño es tener un
papá y una mamá.
Talleu, fue muy explícito al afirmar que la ley
del matrimonio gay es puro egoísmo; la ley debe velar por los más débiles, no
por el capricho de los fuertes. Los padres son para el niño, no al revés. De verdad, los padres tienen derecho a tener
un hijo a toda costa?. O mejor, son los
hijos los que tienen derecho a tener un padre y una madre? Ciertamente es lo
segundo.
El tema de la adopción de las parejas
gay es un desafío para la iglesia católica que debe promover entre sus fieles la
adopción generosa de niños(as) huérfanos(as).
El mismo estado civil deberá favorecer más la adopción por parte de
parejas heterosexuales que homosexuales; Si se escuchará el reclamo de Talleu y
con él el de tantos niños que quieren tener un papá y una mamá?.
Para mas información, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
Amor,
Comunicación,
Consejos,
Dios,
Familia,
Herencia Hispana,
Hijos,
Hogar,
Iglesia Católica,
Maternidad,
Matrimonio,
Paternidad,
Preparación matrimonial,
Retos
jueves, 25 de agosto de 2016
LA INDIFERENCIA ENTRE LOS ESPOSOS, UN ASESINO SILENCIOSO.
Cuenta
un esposo: mi esposa convive conmigo en un reservado silencio, un silencio del
cual yo me siento culpable; compartiendo el mismo techo, me volví radicalmente
indiferente hacia ella, con actitudes en las que me he implicado personalmente
en nuestra relación. Me he comportado como un extraño que decía quererla,
aunque la tratara como objeto. En la hondura de mi intimidad, bien sé que mi
esposa no me ha sido realmente indiferente; mi actitud ha sido más bien
fingida, simulada. Ahora me pregunto: cómo puede alguien sentirse indiferente
ante la persona a la que supuestamente quiere?.
Nos damos cuenta de que cometimos el error de los que viven un corto noviazgo sin
tiempo para conocerse mejor, y en este limitado espacio se ve solo lo valioso
en el otro, mientras permanecen ciegos a sus defectos que, como cualquier ser
humano tiene, y que en los primeros años de vida conyugal empiezan a emerger y
a ponerse de manifiesto. Creíamos que estar enamorados era suficiente para
consentir a la celebración del matrimonio.
Son
varios los factores que pueden generar esta situación de indiferencia: un
primer factor es creer que el amor es algo mágico… No. El amor humano, máxime
el amor conyugal, es algo muy personal que surge del fondo del corazón de cada
uno de los enamorados; es un amor que exige ser cultivado como una planta
delicada, porque el amor que no crece, decrece y muere. El amor conyugal no es
tan simple como se lo imaginan; los psicólogos hablan de los tres ingredientes
del amor conyugal: pasión por parte del varón, afecto por parte de la mujer y
el compromiso por parte de ambos; es lo que llaman la "triangularidad del
amor.
La
vida conyugal es un proceso que se inicia con el enamoramiento, la elección del
otro(a), el compromiso mutuo y el proyecto común; se trata de un proyecto en
que unen los pareceres de ambos, junto con la visión que cada uno tiene de la
vida futura que añoran, para caminar en la misma dirección. De aquí que los
esposos deben vivir el tiempo con visión de futuro en el presente de cada día;
es un error mayúsculo quedarse anclados en el pasado, añorando las cosa pasadas
y guardando recuerdos ingratos; a nadie le agrada que le estén recordando un
pasado negativo.
La
vida conyugal se teje diariamente con mil detalles, tal vez sencillos pero
efectivos para construir una relación auténtica de personas humanas y de
cónyuges: el saludo, la sonrisa, el abrazo, un servicio, una caricia, un beso,
el buen humor, traerle a ella un ramo de flores, recordar la fecha del
cumpleaños, de la boda, admirar el cambio de peinado de ella, el estrén de
vestido, etc. En cuestión de detalles los varones somos escasos, tacaños; las
mujeres son más dadas al detalle. A veces la falta de un detalle puede ser
considerada como indiferencia.
Si
los cónyuges en el matrimonio, mutua y recíprocamente no contribuyen a
reconocer e incrementar el valor que hay en el otro(a) y en sí mismo, ninguno
de los dos puede crecer. Por esta razón, sin la comunicación, el matrimonio no
puede caminar hacia adelante en la realización del proyecto común de pareja.
A
propósito de ‘comunicación’, es importante tener presente los factores que
bloquean la comunicación entre esposos: sean las expresiones verbales, como
también las no verbales que damos con simples gestos. De verdad que la
indiferencia termina siendo un asesino silencioso de la vida conyugal; la indiferencia
lleva a la rutina en la vida matrimonial y ésta a perder el sentido auténtico
de un buen matrimonio, de un matrimonio feliz.
Para mas información, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
Familia,
felicidad,
Herencia Hispana,
Matrimonio,
Paternidad,
Preparación matrimonial,
Retos
jueves, 18 de agosto de 2016
SIGNIFICADO DEL ANILLO MATRIMONIAL
Es una tradición muy antigua ésta de intercambiar los
contrayentes las argollas de matrimonio;
parece provenir del mundo germánico o de la tradición romana. Generalmente ha sido la señal de que dos
personas están desposadas. Dentro de la
tradición eclesial católica el anillo suele ser de oro, redondo y bendecido por
el sacerdote; las tres características tienen cada una su significado.
Que sea
de oro, el metal más precioso, denota el valor tan grande que tiene el
compromiso matrimonial: significa nada menos que la alianza de Dios con su
pueblo en el Antiguo Testamento, de Cristo con la iglesia en el Nuevo Testamento. De alianza, de unión de la pareja ya se viene
insinuando desde la creación: precisamente el nombre Yhavé en hebreo (Yhwh) -designado como el ‘tetragrammaton’- reúne las raíces del los nombres de varón y mujer; al crear Dios al varón y a la mujer “a su imagen y
semejanza” se descompone el nombre de Yhavé para dar origen al nombre de uno y otra;
cuando varón y mujer se unen en pareja recomponen de nuevo el nombre de
Dios. De ahí que hoy digamos que la pareja humana es
‘sacramento’, es símbolo, de la alianza de Dios con la humanidad, de Cristo con
su iglesia.
El
anillo matrimonial debe ser redondo para expresar eternidad, es decir que la pareja se une para
siempre. Tradicionalmente esta idea se
ha expresado con el término
‘indisolubilidad’, un vocablo con sabor jurídico, a causa del influjo que el
derecho canónico ha tenido en la teología
matrimonial. En la época moderna
se prefiere hablar más bien de ‘fidelidad’, una palabra con neto sabor bíblico:
Dios es fiel a su alianza con los hombres. La ‘indisolubilidad’ alude a una
fuerza exterior que obliga a la unidad; la ‘fidelidad’, en cambio, hace
referencia a una fuerza interior del
varón y de la mujer que los lleva por el amor que se profesan a ser fieles uno al otro. El amor, por su misma naturaleza, es unitivo.
La
tercera característica del anillo matrimonial es la bendición. De la primera pareja en la historia de la
humanidad –Adán y Eva- se dice que Yhavé fue el ‘padrino de boda’, porque fue Él quien llevó a Eva hasta
Adán. Con razón que se diga que éste fue
el primer matrimonio en la historia; por este motivo hoy se afirma que el
matrimonio ya no es el último ‘sacramento’ en el ‘septenario’, sino el
primero. ¡!Qué mejor bendición para Adán
y Eva que la presencia del mismo Dios en su boda de matrimonio!!.
En la
tradición de los pueblos se ha mantenido la costumbre de que sea el padre de
familia, o el jefe de la tribu quien presida la celebración de una boda matrimonial; todavía hoy entre nosotros se
conserva esta tradición como para significar que una persona de autoridad es la
que garantiza la seriedad de un tal compromiso;
en la tradición cristiana los padres de familia bendicen a sus hijos
cuando salen de la casa para ir a casarse y en el templo los bendice el
sacerdote que preside la boda. Más allá de la boda, son muchas las parejas que
al cumplir años de boda, sobre todo al celebrar los 25, 50 o más años de
matrimonio, solicitan la bendición de las argollas de matrimonio y de sus
personas. Es la fe sencilla del pueblo
que, sin conocer quizás toda la historia del significado del anillo de
matrimonio, intuyen algo sagrado en él.
Para mas informacion, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
felicidad,
Hogar,
Iglesia Católica,
Juventud,
Matrimonio,
Noviazgo,
Paternidad,
Preparación matrimonial,
Retos,
Valores
miércoles, 10 de agosto de 2016
¿TE ALIMENTAS DE MANERA SALUDABLE?
El
Evangelista Juan nos trae a la memoria aquella enseñanza que Jesús dio a los
Judíos en uno de esos encuentros típicos del Maestro: “Mi carne es verdadera comida y mi sangre
es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y
yo en él” (Juan 6: 55-56). Es decir, el
verdadero alimento para estar saludable y espiritualmente bien, es a través de
la Eucaristía pero de manera participativa (comulgando); claro que si no lo
puede hacer está a tiempo para que se inscriba ahora en su parroquia y comience
en el otoño un curso sacramental.
Frente
a este recuerdo del alimento espiritual que nos trae este pasaje bíblico del
evangelio de Juan, valdría la pena que reflexionáramos sobre el alimento material,
aquello que cada fin de semana compramos en la tienda latina o anglo-americana
(arroz, carne, tacos, tortillas, queso, pizza, frutas, verduras, salsas, chile, etc). A veces se nos olvida que comer mucho no es
sinónimo de comer bien; comer mucho no equivale a estar saludable; comprar
mucha comida no siempre va a beneficiar a la familia. Por eso, los invitamos
para que hoy nos hagamos esta pregunta y
compartamos la respuesta en el hogar: Te
alimentas de manera saludable?
Para
nadie es un secreto que las tasas de obesidad en niños y jóvenes en los Estados
Unidos es muy alta; la facilidad de comprar comida, cenar en un restaurante o
sin bajarse del carro, disfrutando de una hamburguesa o un hot dog, hace que estemos las 24 horas del día a
disposición del alimento. El problema de
todo esto es cuando no nos alimentamos de la manera más correcta; cuando
dejamos a un lado las frutas y las verduras; cuando exageramos y comemos en
abundancia; cuando no tenemos un control de nuestro organismo y comemos a todo
momento; cuando no balanceamos lo que comemos; cuando nos convertimos en esclavos
de la comida y no nos damos cuenta que nuestros hijos están aumentando de peso no proporcional a su
estatura y edad; o tal vez nosotros estamos aumentando de talla porque la ropa
que compré hace ocho días, hoy ya no me queda.
Padres,
no estamos en contra del comer, gracias a Dios nuestra cultura es rica en
variedad y sabor; el problema es que se nos olvida la importancia de alimentarnos
de manera nutritiva y saludable, de tal manera que nuestro organismo pueda
resistir jornadas intensas de trabajo físico, garantizar muchos más años en la
tierra y pocos pagos por chequeos médicos.
Recodemos que si lo hacemos, nuestros hijos lo imitarán y lo harán parte
de su estilo de vida.
Jesús nos recuerda hoy en este pasaje bíblico que el que come de
su pan vivirá para siempre. Familia, a partir de este momento tratemos de
balancear nuestra vida: comida espiritual
en la Eucaristía y comida nutritiva en la mesa del hogar.
Para mas informacion, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
Consejos,
Dios,
Familia,
felicidad,
Herencia Hispana,
Hijos,
Historias,
Hogar,
Juventud,
Matrimonio,
Paternidad,
Retos,
Valores
miércoles, 3 de agosto de 2016
¿Y TU HIJO HABLA ESPAÑOL?
Se acuerdan cuando salimos de nuestro
país de origen? Muy
posiblemente las maletas estaban cargadas de sueños y esperanzas, deseábamos
una vida mejor, queríamos por medio del trabajo comprar la casa y el carro
preferido, anhelábamos reunir la mayor cantidad de dinero para enviar unos
cuantos dólares a los que quedaron en la capital, en el pueblo o en el rancho;
y lo más importante, pensábamos en un futuro mejor para nuestros hijos, ya que
este país al tenerlo todo, las posibilidades de que ellos alcancen sus metas
son casi seguras.
Con el pasar del tiempo nos fuimos
acostumbrando a la cultura norteamericana, el día a día se convirtió en
una escuela de aprendizaje, desde el idioma mismo hasta la manera de esperar
pacientemente cuando el semáforo esta en rojo. Todo esto que hemos adquirido,
lo hemos almacenado junto a aquello que seguimos haciendo con mucho orgullo y
que nos recuerda de dónde venimos: a caso
dejamos de comer tortillas, tamales, mole, frijoles o arroz con gandules? A
caso dejamos de tomar café? A caso dejamos de escuchar la música que identifica
nuestra raza? A caso dejamos de seguir alentando a nuestro equipo de fútbol? A
caso dejamos de hablar español? A
caso… tal vez no, el problema es que
nuestros hijos (algunos) se olvidaron de hacerlo cuando llegaron y eran unos
niños, o los que nacieron acá no llevan consigo
ese gen al que llamamos latinos.
Hoy, nuestras raíces culturales se han
ido perdiendo en la familia. En ocasiones el tiempo y el trabajo no permiten
que se pase un fin de semana juntos, en algunos casos el facilismo hace que sea
más práctico comer algo rápido y cada quien de la familia comprar su propia comida para la semana, y porque a ciertos padres les causa vergüenza
seguir haciendo lo que antes hacían, a
tal punto que se prohíbe en la casa hablar
Español.
Familia, en nosotros está en que
el legado cultural que nos ha acompañado
por años no se pierda. De cada uno de los que conformamos la raza latina
depende que las futuras generaciones sigan disfrutando y fortaleciendo las
tradiciones, fiestas, maneras de ser y sentir como solamente el latino lo puede
hacer. Ojalá que dentro de 40 años nuestros nietos sigan teniendo en su mesa
tortillas y café para compartir, que siga existiendo el deseo de ayudar a los
que viven lejos, que las posadas de diciembre y las roscas de enero sigan
siendo un motivo para estar en familia; que el español siga siendo su lengua primordial y que la Eucaristía siga
siendo parte de ellos como fuente de fe y servicio.
Pidámosle a Dios que siga bendiciendo
este país que nos ha permitido cumplir en gran parte los sueños y esperanzas
que trajimos hace años; a la vez, por lo
que somos, para que el tiempo y la distancia no borre la herencia cultural de
los nuestros.
Para mas información, visite: Iglesias Domesticas
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
Consejos,
Familia,
Herencia Hispana,
Hijos,
Hogar,
Iglesia Católica,
Juventud,
Maternidad,
Matrimonio,
Paternidad,
Retos,
Valores
miércoles, 27 de julio de 2016
ME PERDONO, ME PERDONAS Y TE PERDONO
El Evangelio de Mateo
nos trae la gran respuesta que Jesús le dio a Pedro cuando éste le pregunta
cuántas veces se debe perdonar al hermano, ya que la ley de los judíos daba una
cantidad limitada de tres veces. Pedro,
queriendo ser mucho más generoso, lo multiplicó por dos y le agregó uno más,
creyendo que la respuesta de siete veces iba a ser la misma del Maestro. Cuál
sería la sorpresa de Pedro al escuchar de Jesús que debemos de perdonar hasta
setenta veces siete, es decir: SIEMPRE. Por ello le cuenta la parábola del Rey
que ajustó cuentas con sus empleados, perdonando a uno de ellos todo lo que le
debía; pero éste al no hacer lo mismo con uno de sus compañeros fue llamado
nuevamente por el Rey para ser recriminado por lo que no hizo: PERDONAR, y fue
llevado a la cárcel para que pagara todo
lo que debía. (Leer Mateo 18: 21-35)
Padres, la manera de enseñar a la familia el tema del perdón es a través de nuestro ejemplo; es decir, por medio del testimonio que nosotros demos interna (me perdono) y externamente (me perdonas y te perdono) en el hogar. Estas tres maneras de perdonar van de la mano, puesto que uno da de acuerdo lo que tiene en el corazón. Para ello, los invitamos que analicen su vida personal a través de una serie de preguntas que les ayudarán a evaluar su relación con el perdón:Me perdono: Haz cometido errores en tu vida? Cuáles? Sigues repitiendo esos errores? Quisieras cambiar esos errores por oportunidades? Quieres perdonarte? Te comprometes a no volverlos hacer?
Me perdonas: Haz ofendido a alguien con tu actitud o con tus acciones? Le has pedido perdón? Quisieras pedirle perdón nuevamente o por primera vez a él o ella? Te comprometes a cambiar esa actitud o manera de ser que no te deja crecer como persona?
Te perdono: Te han pedido perdón? Cuál fue tu reacción? Perdonaste de verdad? Quieres perdonarlo de verdad? Estas dispuesto a decirle a él o ella que los perdonaste de corazón?
Padres, éstas tres maneras de trabajar el
perdón, pueden ayudarnos a crear fuertes lazos de amistad en la comunidad y
amor en la familia. Recuerden que el perdón no solamente se enseña sino que
también se practica, y que mejor que desde el hogar.
Padres, la manera de enseñar a la familia el tema del perdón es a través de nuestro ejemplo; es decir, por medio del testimonio que nosotros demos interna (me perdono) y externamente (me perdonas y te perdono) en el hogar. Estas tres maneras de perdonar van de la mano, puesto que uno da de acuerdo lo que tiene en el corazón. Para ello, los invitamos que analicen su vida personal a través de una serie de preguntas que les ayudarán a evaluar su relación con el perdón:Me perdono: Haz cometido errores en tu vida? Cuáles? Sigues repitiendo esos errores? Quisieras cambiar esos errores por oportunidades? Quieres perdonarte? Te comprometes a no volverlos hacer?
Me perdonas: Haz ofendido a alguien con tu actitud o con tus acciones? Le has pedido perdón? Quisieras pedirle perdón nuevamente o por primera vez a él o ella? Te comprometes a cambiar esa actitud o manera de ser que no te deja crecer como persona?
Te perdono: Te han pedido perdón? Cuál fue tu reacción? Perdonaste de verdad? Quieres perdonarlo de verdad? Estas dispuesto a decirle a él o ella que los perdonaste de corazón?
Para mas informacio, visite: Iglesias Domesticas
jueves, 21 de julio de 2016
¿Hay normas en mi familia?
La sociedad en la que vivimos esta
envuelta en la ola del facilismo y la practicidad; a tal punto que sin moverte
de la casa, puedes por internet ver y comprar todo lo que tu quieras, o sin
moverte del sofá por medio de comandos
de voz puedes apagar y prender, cerrar o abrir todo los electrodomésticos,
puertas o ventanas de tu hogar. Hoy nuestras
familias tienen muchas cosas, tienen tanto que en algunas no hay espacio
ni siquiera para las normas, es decir, aquello que se sabe, se cumple y no hay
necesidad de repetirlo. De todo esto, vale la pena preguntarnos: en mi familia,
núcleo compuesto por padres, hijos y parientes, cada quien hace lo que quiere?,
en mi familia se respetan las normas?, en conclusion, hay normas en mi familia?
Las normas es el conjunto de reglas
claras que usted como padre o madre de familia cumple y hace cumplir con sus
hijos; con el paso del tiempo cuando sus hijos van creciendo esas normas se van
fortaleciendo y se van agregando otras que nacen del diálogo y de la necesidad
del medio donde se vive; de tal manera que quienes integran este tipo de
familias tienen como valor agregado la armonía, cualidad que el facilismo y la
practicidad no ofrecen.
Las normas determinan el tipo de
familia que usted com padre de familia tiene. Lo que reflejan sus hijos fuera
de la casa es lo que usted le ha inculcado en su proceso de formación, a tal
punto que el comportamiento, las actitudes, la manera de ver las cosas, la
asistencia y participación en la Iglesia de su familia muestran que es lo que
verdaderamente hay de puertas para adentro en su hogar. En pocas palabras, dime
como es tu familia a nivel de normas y te dire quién eres como padre.
Padres de familia, es el momento
oportuno para que hagamos una evaluación y de paso, si es conveniente
reedireccionemos el papel que estamos cumpliendo. Si en la evaluación te das
cuenta que en tu núcleo familiar existen normas claras que se cumplen sin
necesidad de insistir o recordar, ¡felicitaciones!, porque están educando
hombres y mujeres de bien, que seguirán fortaleciendo ese legado cuando ellos
alcancen sus metas personales, familiares y comunitarias. Pero si en la
evaluación te das cuenta que en tu hogar no hay normas, cada quien hace lo que
quiere, no hay autoridad en el buen sentido de la palabra de padres hacia hijos, la situación seria preocupante, ya que
estas dejando que la sociedad llamada consumismo, moda, indiferencia, ateismo
religioso e irresponsabilidad cumpla uno de tus
roles: direccionar con normas la familia para que exista armonia.
Estamos a tiempo para que por medio del
diálogo fraternal, la asesoría de personas expertas en dichos temas, sacerdotes
y personas que trabajan en tu parroquia nos brinden la consejería necesaria para
reedireccionar el rumbo del hogar. No es tarde, estamos a tiempo para que
comencemos hacerle espacio a la norma y bajemos la intensidad de la ola llamada
facilismo y practicidad.
Para más información, visite: Iglesias Domesticas
miércoles, 13 de julio de 2016
Usted abraza a su pareja?
Cuando un hombre y una mujer comienzan su relación de
noviazgo, una de las grandes manifestaciones que juntos se expresan es a través
del abrazo. Esta manera de demostrar el amor que empieza a fortalecerse entre
ellos, se ve reflejada cuando: caminan tomados de la mano o abrazados; en los
momentos de alegría o tristeza siempre existe el abrazo; al saludarse o
despedirse el abrazo es el invitado esencial; en las celebraciones especiales,
el abrazo es el mejor regalo que le puedes dar a tu pareja; en fin… en la
relación de noviazgo, el protagonista es el abrazo.
Pero,
qué pasa cuando las parejas, después de
haber tomado la decisión de casarse y de que haya transcurrido algún tiempo,
comienzan a perder esta linda manifestación de cariño y amor? Por qué el abrazo
pierde su papel protagónico entre los esposos? Por qué ya no nos abrazamos como
antes o no nos tomamos de la mano? Me da vergüenza abrazar a mi pareja?
El abrazo, también llamado forma de expresar los sentimientos más allá
de las palabras, es tan importante para
el ser humano, que puede curar cualquier enfermedad o mejorar el bienestar
emocional en la persona o en la pareja.
Algunos estudios detallan que las parejas, después de recibir un abrazo, su
cuerpo libera una hormona que genera bienestar en las personas llamada
oxitocina, enviándole al cerebro sensaciones de comodidad y vinculación innata,
por lo que éste actúa como si todo fluyera muy bien; lo cual evita que la
pareja sienta necesidad de buscar a alguien más. Por ello, presentamos cinco
recomendaciones muy sencillas que usted puede tomar para fortalecer o comenzar
a reavivar esta manifestación de cariño y amor con su pareja:
1. Cuando se despierte en la mañana,
abrace inmediatamente a su pareja saludándola y deseándole un feliz día.
2. Haga suyo el propósito de caminar juntos
tomados de la mano.
3. Acostumbre a saludar o despedirse de
su pareja siempre con un abrazo.
4. Cuando se genere alguna discusión,
no olvide que la mejor manera de reconciliarse es a través de un abrazo
5. Ore con su pareja o familia tomados
de la mano.
No es tarde, estamos a tiempo para revivir esta linda manifestación de
amor que no cuesta nada y dice más que mil palabras.
Para más información visite: www.iglesiasdomesticas.com
Etiquetas:
alegria,
Amor,
bendiciones,
Comunicación,
Consejos,
Familia,
felicidad,
Hijos,
Historias,
Hogar,
Maternidad,
Matrimonio,
Noviazgo,
Retos,
Valores
Suscribirse a:
Entradas (Atom)