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miércoles, 20 de enero de 2016

Catequesis para las familias en el Año de la Misericordia

El 8 de diciembre de 2015, el Papa Francisco, abrió la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro, en el quincuagésimo aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II, dando apertura al Año Extraordinario de la Misericordia. Jubileo que concluirá el 20 de noviembre de 2016, en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo; tiempo propicio para que la Iglesia haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes.

“Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida”, fueron las palabras que el Santo Padre utilizó en la Bula de convocatoria del 11 de abril en Roma, para ilustrar el tema central del jubileo, a la luz de la Palabra del Señor: «Sed misericordiosos como el Padre» (cf. Lc 6, 36).

Desde los lineamientos pastorales y las actividades propuestas por el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, Dicasterio encargado por el Papa Francisco en animar este Jubileo, presentamos un ciclo de doce Catequesis, bajo el tema: “La Familia, Centro de Amor y Misericordia”. Una invitación para que la Comunidad Hispana, en sus hogares y parroquias, realicen a través de la formación doctrinal y la acción pastoral, obras concretas de misericordia durante este año jubilar.

A partir del 1 de Diciembre y mes a mes, podrá adquirir esta catequesis en nuestra página web: www.iglesiasdomesticas.com

Lo invitamos para que sea parte de esta ruta catequética, haciendo eco de la Palabra de Dios y convirtiendo a su familia en Centro de Amor y Misericordia.

Para más información, visite: www.iglesiasdomesticas.com

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Mientras haya…habrá Navidad

En una ocasión de septiembre, mi esposa y yo nos preguntamos por qué celebramos la navidad solamente una vez al año. Más allá de  la respuesta lógica, desde el plano litúrgico, tradicional o histórico desde la óptica cristiana, nuestro diálogo giró en torno a las cosas buenas que genera este tiempo: La familias se contagian de alegría, las luces y las decoraciones iluminan el exterior e interior de las casas: vuelven al hogar o viajan a ella aquellos que por cuestiones labores o personales viven a miles de millas de distancia; los platos tradicionales, las posadas o las novenas navideñas se convierten en el mejor pretexto para compartir con los vecinos o la comunidad parroquial a la cual perteneces; las canciones o villancicos nos hace recordar la niñez para algunos y para otros continuar con el legado cultural. En fin, fueron tantas las cosas buenas que aquella mañana recordamos, que estuvimos a punto de “armar el pesebre” y comenzar desde ese momento a vivir estas acciones.

Cuando desempolvábamos  las imágenes de nuestro pesebre, se nos vino a la cabeza una canción del cantautor español Jose Luis Perales, llamada precisamente Navidad. Una de sus estrofas dice:

Mientras haya en la tierra un niño feliz 

mientras haya una hoguera para compartir 

mientras haya unas manos que trabajen en paz
 
mientras haya una estrella, habrá Navidad” 

Esto nos hizo pensar que sin necesidad de “armar el pesebre” podemos hacer que haya Navidad todos los días en la medida que las acciones que realicemos estén encaminadas en obras buenas que dignifiquen a la persona; podemos hacer que haya Navidad todos los días colocando a la familia en el primer lugar de nuestras vidas por más distantes que podamos estar; podemos hacer que haya navidad todos los días cuando nos proponemos en ser mejores personas. Mientras haya…habrá Navidad.

Que al conmemorar un año más el Nacimiento del Salvador, nuestras opciones y acciones se acrecienten en el camino de hacer de la familia una verdadera “Iglesia Doméstica”

Feliz Navidad y próspero año nuevo.  

martes, 9 de diciembre de 2014

Celebración Guadalupana, Celebración Familiar

Durante estos días de Adviento, la Iglesia universal se llena de gozo a través de dos celebraciones marianas previas al nacimiento de Jesús: La Fiesta a la Inmaculada Concepción (diciembre 8) y a Nuestra Señora de Guadalupe (diciembre 12).

Esta fiesta guadalupana, que nuestros hermanos mexicanos han propagado desde la Basílica y Santuario de Guadalupe ubicado en el cerro del Tepeyac  hasta los confines del mundo, lleva consigo una serie de tradiciones que como católicos y especialmente como hispanos, nos debemos de sentir orgullosos, ya que gracias a la figura de la “Virgen Morenita” recordamos nuestras raíces (de dónde venimos, nuestros antepasados indígenas, los platos típicos) entendemos que la gracia de Dios es para todos (no solamente para el rico o religioso, sino también para el pobre o aquel con poca formación doctrinal), comprendemos que para Dios no hay cosas imposibles (florecieron rosas de castilla en invierno) pero sobre todo, vivimos esta fiesta en familia (abuelos, padres, hijos y familiares se congregan bajo un mismo fin).

Nos queremos detener es esta última tradición porque nos parece importante resaltar que la familia hispana -concretamente en los Estados Unidos-  sin importar su origen cultural sigue participando de esta CELEBRACIÓN EN FAMILIA, superando en algunos Estados las inclemencias del frio o  la Nieve; sigue participando de esta CELEBRACIÓN EN FAMILIA, a pesar del cansancio que depara el trabajo duro de todo un día; sigue participando de esta CELEBRACION EN FAMILIA, padres que viven esta fecha con mucha piedad al conocer un poco más el significado y la importancia que tiene para su cultura esta fiesta, junto a sus hijos que siendo americanos (la mayoría de ellos) aprenden y fortalecen esta tradición para el futuro. Siguen participando de eta CELEBRACION EN FAMILIA, porque es  un motivo más para compartir a través de un delicioso plato lo que tenemos, y hacer comunidad por medio de la piedad y la tradición popular, impulso y luz en la Nueva Evangelización.

Familia, los invitamos a continuar haciendo de esta Fiesta Guadalupana, una de las grandes celebraiones parroquiales, ya que a través de ella podemos buscar el mejor pretexto para entender que en el extranjero no existen diferencias de banderas, puesto que como hispanos, formamos una sola comunidad. Así, “Desde entonces para el hispano, ser guadalupano es algo esencial”

Que Nuestra Madre del cielo, siga intercediendo por cada una de las familias, haciendo de los imposible, posible para la Gloria de Dios .

Para mas información, visite www.iglesiasdomesticas.com 



miércoles, 18 de diciembre de 2013

Mientras haya… habrá Navidad

En una ocasión de septiembre, mi esposa y yo nos preguntamos por qué celebramos la navidad solamente una vez al año. Más allá de la respuesta lógica, desde el plano litúrgico, tradicional o histórico desde la óptica cristiana, nuestro diálogo giró en torno a las cosas buenas que genera este tiempo: las familias se contagian de alegría, las luces y las decoraciones iluminan el exterior e interior de las casas, vuelven o viajan al hogar aquellos que por cuestiones labores o personales viven a miles de millas de distancia, los platos tradicionales, las posadas o las novenas navideñas se convierten en el mejor pretexto para compartir con los vecinos o la comunidad parroquial, y las canciones o villancicos nos hace recordar la niñez para algunos y para otros continuar con el legado cultural. En fin, fueron tantas las cosas buenas que recordamos aquella mañana, que estuvimos a punto de “armar el pesebre” y comenzar desde ese momento a vivir estas acciones.

martes, 26 de noviembre de 2013

Adviento y Navidad

El tiempo de espera previo a la llegada de un bebé, de una nueva vida que viene a cambiar y bendecir la vida es siempre un tiempo de gran expectativa y preparación para toda la familia.  Es un tiempo en que aún el cuerpo y la mente reaccionan a la adrenalina que causa la excitación de la espera. Un tiempo en el que se preparan cientos de detalles para asegurarse que el seno del hogar esté inmaculado, libre de toda mugre que pueda infectar a esta nueva vida que llega, y que tenga todo lo necesario para recibirle como se merece, se sienta acogido y apreciado y permanezca viviendo para siempre entre la familia. Por ello, padres, hermanos y demás familiares y amigos se esmeran para que todo esté en perfecto orden. También es un tiempo donde todos hablan sobre la venida de esa nueva vida, sobre qué efecto tendrá su presencia entre ellos, sobre cómo cambiará su diario vivir el tenerle entre ellos, e incluso cada uno reflexiona sobre qué puede hacer personalmente para prepararse para su llegada.

Esta imagen nos recuerda el sentido del Adviento, ese tiempo de espera y preparación en nuestras vidas y familias para la llegada al seno de nuestra familia y de nuestro corazón, del Mesías esperado, el Hijo de Dios Encarnado, la promesa de Dios Padre para nuestra salvación.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Anticipando a Jesús: el mayor regalo de nuestras vidas

Recién pasaron las elecciones presidenciales de nuestro país y ciertamente todos estamos esperando los resultados y cada quien en su convicción política pone su esperanza en que su candidato, al ser electo, satisfaga su necesidad y la del país. ¡Qué gran regalo para unos, pero no para los opositores! Este tiempo de Adviento nos pone en una situación similar en cuanto a que, anticipando la celebración del nacimiento de Jesús, preparamos nuestra vida, nuestro hogar, nuestra Iglesia en la espera de una vida mejor con nuestras necesidades cubiertas, nuestros miedos y temores atendidos.

viernes, 18 de noviembre de 2011

El verdadero regalo de navidad

Por muchos años estuve envuelta en el tedioso y tenso proceso de hacer las compras navideñas para mis familiares y amigos más cercanos.  Era tanto el tiempo, esfuerzo y medios que invertía en el proceso de compras que terminaba agotada, estresada y preocupada por el excesivo gasto incurrido. Pero cuando por fin entré en una relación profunda y real con el Señor Jesucristo, comencé a reenfocar mi mirada en el sentido de la celebración navideña.